
Cataluña se convierte en pionera entre las regiones españolas al poner en marcha el plan nacional para implementar la inteligencia artificial en el sistema de salud. En los próximos meses, comenzará una modernización a gran escala de los centros médicos, a la que se destinarán 27 millones de euros. Este paso inaugura una nueva era para pacientes y profesionales sanitarios, prometiendo una medicina más precisa, ágil y personalizada.
Dentro de la iniciativa Health Tech, la región contará con plataformas digitales para el monitoreo remoto de enfermedades crónicas. Los pacientes podrán enviar datos sobre su estado de salud —como cifras de presión arterial o nivel de glucosa— directamente desde casa. El sistema analizará esta información y, si detecta alguna alerta, notificará de inmediato a los equipos médicos para prevenir complicaciones y reducir el número de hospitalizaciones.
Se presta especial atención a la creación de una base nacional unificada de imágenes médicas. Esto permitirá que los profesionales de la salud de cualquier parte del país accedan a los resultados de los exámenes de los pacientes, incluso si estos se están tratando fuera de su lugar de origen. Este enfoque no solo acelerará el diagnóstico, sino que también posibilitará el uso de grandes volúmenes de datos para entrenar redes neuronales, aumentando así la precisión en la identificación de enfermedades.
La inteligencia artificial también se integrará en los procesos de gestión. Se espera que los nuevos algoritmos ayuden a optimizar las listas de espera, automatizar la planificación de intervenciones y equilibrar la carga entre los médicos de familia. Por ejemplo, el sistema podrá tener en cuenta qué pacientes solicitan atención con mayor frecuencia y distribuirlos entre los especialistas para que cada médico tenga una carga de trabajo equitativa.
La tecnología también se utilizará para analizar el historial médico y detectar combinaciones de medicamentos potencialmente peligrosas. Los programas podrán controlar si el paciente supera el tiempo permitido de uso de ciertos fármacos y avisar a los médicos a tiempo. Además, la inteligencia artificial ayudará en el diagnóstico de enfermedades raras y en la evaluación de riesgos en pacientes oncológicos o con problemas cardiovasculares.
El proyecto se desarrolla en colaboración con las autoridades centrales y otras comunidades autónomas. En lugar de una simple transferencia de fondos, se plantea una gestión centralizada de las compras y los recursos, lo que permitirá reducir los costes y garantizar el acceso igualitario a la innovación en todas las regiones del país. El resto de comunidades autónomas se sumarán al programa en los próximos meses, y se prevé finalizar la implantación para el verano de 2026.












