
Las autoridades catalanas han anunciado el lanzamiento de una ambiciosa iniciativa para los próximos cinco años. El objetivo es atraer 6.000 millones de euros en inversiones extranjeras hasta 2030. Esta medida busca no solo reforzar el papel de Cataluña en el mapa económico de Europa, sino también responder a los desafíos globales vinculados a los cambios en el comercio mundial y el auge del proteccionismo.
El plan prevé un notable aumento en el número de nuevos proyectos y empleos. Según las estimaciones del gobierno, llegarán a la región unos 600 nuevos proyectos de inversión y el número de filiales de empresas extranjeras alcanzará las 10.000. Esto permitirá la creación de aproximadamente 45.000 nuevos puestos de trabajo, algo especialmente relevante tras las recientes crisis económicas y la fuga de empresas de los últimos años.
Apuesta por la industria y las regiones fuera de Barcelona
Se presta especial atención al desarrollo del sector industrial fuera del área metropolitana de la capital. Las autoridades subrayan que al menos la mitad de toda la inversión debe destinarse a proyectos industriales ubicados fuera de Barcelona. Este enfoque permitirá equilibrar el desarrollo económico y reducir la presión sobre la capital. Como ejemplo, mencionan empresas ya establecidas en Malgrat de Mar y Rubí, donde operan grandes compañías internacionales de los sectores farmacéutico y médico.
El reto principal no es solo atraer nuevos inversores, sino también apoyar a las empresas que ya están presentes en la región. Actualmente, casi una quinta parte de todos los empleos en Cataluña los generan firmas extranjeras, y las autoridades buscan mantener ese nivel alto.
Enfoque en mercados tecnológicos y economía verde
Cataluña trabaja activamente para fortalecer lazos con las principales economías asiáticas como Japón, Corea del Sur, China e India. Estados Unidos y países clave de Europa —Alemania, Francia, Reino Unido, Países Bajos y Bélgica— también siguen siendo prioritarios. Precisamente estos países concentran casi la mitad de todas las filiales extranjeras en la región.
Las autoridades apuestan por el desarrollo de la industria automotriz, buscando un papel de liderazgo en la transición hacia tecnologías limpias. Asimismo, entre las prioridades están el sector agroalimentario, la fabricación de semiconductores y la industria química, especialmente en la provincia de Tarragona. Cataluña además se propone convertirse en un hub para startups y empresas innovadoras, sobre todo en inteligencia artificial y tecnología aeroespacial. En los próximos años aquí estará el primer centro europeo de investigación 6G en órbita baja.
Cataluña: territorio para nuevas ideas
Para 2030, la región espera aumentar el número de startups a 3.000, lo que la convertiría en uno de los mercados más atractivos para empresas tecnológicas emergentes en el sur de Europa. Las autoridades están convencidas de que la combinación de una infraestructura desarrollada, personal cualificado y una actitud abierta hacia la innovación permitirá a Cataluña no solo recuperar su posición perdida, sino también alcanzar un nuevo nivel de desarrollo económico.












