
Un grupo de investigadores españoles, incluidos arquitectos y científicos de la Universitat Politècnica de València, participó en un amplio proyecto internacional dedicado al estudio de antiguas ciudades mayas. En el transcurso del trabajo, los especialistas emplearon la tecnología Lidar, que permite escanear el terreno bajo la densa vegetación y detectar elementos arqueológicos ocultos.
En el marco de la investigación, se analizaron más de 2.600 kilómetros cuadrados de selva en las tierras bajas mayas, abarcando territorios de la actual Guatemala y México. Gracias al Lidar, los científicos lograron identificar más de 100.000 estructuras antiguas, de las cuales aproximadamente un tercio resultaron ser edificios con bóvedas de piedra. Este tipo de elementos arquitectónicos suele asociarse a un alto estatus social de sus propietarios.
Especialistas españoles, en colaboración con colegas de Estados Unidos y otros países, han desarrollado un modelo especial capaz de identificar con gran precisión los tipos de construcciones a partir de los datos de escaneo láser. Este enfoque permitió no solo clasificar los edificios según sus características arquitectónicas, sino también observar cómo se distribuían las construcciones elitistas y las comunes en las ciudades y áreas rurales mayas.
Los resultados del análisis demostraron que los representantes de la nobleza a menudo residían no solo en las zonas céntricas de las ciudades, sino también entre los habitantes comunes, incluidos los asentamientos rurales. Este descubrimiento proporciona nuevos motivos para revisar las ideas sobre la organización social y económica de la antigua civilización. Los investigadores señalan que esta distribución de las élites pudo estar relacionada con la necesidad de controlar los recursos y los intercambios.
Además de las edificaciones residenciales y públicas, la tecnología Lidar permitió identificar complejos sistemas de gestión del agua y la agricultura: terrazas, canales y reservorios. Estos hallazgos confirman el alto nivel de planificación y la infraestructura desarrollada en las ciudades mayas, y evidencian la compleja estructura política de la sociedad.
El uso del escaneo láser ha aumentado significativamente la eficiencia de la investigación arqueológica. Ahora los científicos pueden identificar de antemano las áreas más prometedoras para las excavaciones, lo que ahorra recursos y tiempo. Además, Lidar abre nuevas posibilidades para la preservación del patrimonio arqueológico, especialmente en zonas naturales de difícil acceso y protegidas.
El proyecto, apoyado por las autoridades regionales de Valencia, se ha convertido en un ejemplo de cooperación internacional exitosa y de la implementación de tecnologías modernas en las ciencias humanas. Los datos obtenidos ya se están utilizando para proponer nuevas hipótesis sobre la vida cotidiana y la organización social de los mayas durante el período clásico (250–900 d. C.).
Los expertos destacan que este tipo de investigaciones no solo amplían el conocimiento sobre el pasado, sino que también contribuyen al desarrollo de métodos para la preservación del patrimonio cultural, lo que resulta especialmente relevante para regiones con una rica historia y entornos naturales complejos.












