
En 2025, Andalucía se convirtió en el centro de atención de toda España debido al crecimiento sin precedentes en el número de donantes y trasplantes de órganos. Para miles de españoles, esto representó una oportunidad de renovar sus vidas, y para el sistema sanitario, fue un ejemplo de cómo las iniciativas regionales pueden cambiar las estadísticas nacionales. Ante una demanda de trasplantes que supera de forma constante a la oferta, el éxito andaluz no solo es motivo de orgullo, sino también un reto para el resto de las autonomías.
A lo largo del año, en la región se realizaron 1.113 trasplantes, la segunda cifra más alta registrada en la historia. Las impresionantes estadísticas se deben tanto a la elevada implicación de los donantes como a la introducción de nuevos protocolos que ampliaron el círculo de potenciales donantes. Las autoridades destacan que la edad ya no es una limitación: lo fundamental es la ausencia de enfermedades graves en el donante. Este enfoque ha permitido incorporar a personas de distintas edades al programa, lo que ha incrementado notablemente el volumen total de donaciones.
Líderes en trasplantes
Andalucía mantiene con firmeza el liderazgo en número de trasplantes de hígado, riñón y pulmón. En 2025 se realizaron 246 trasplantes de hígado en la región, más que en cualquier otra comunidad del país. En cuanto a trasplantes renales, Andalucía solo fue superada por una región, y en trasplantes pulmonares ocupó la segunda posición. En total, 875 residentes se convirtieron en donantes de órganos y tejidos, situando a Andalucía a la cabeza en solidaridad entre todas las autonomías.
Se presta especial atención a la transparencia y el anonimato del proceso. Los donantes y sus familias no reciben ninguna compensación económica, y la información sobre los receptores permanece confidencial. Esta norma se aplica a todos, independientemente de la edad o del estatus social. Las autoridades subrayan que cualquier persona puede ser donante si sus órganos son aptos para el trasplante y no existen contraindicaciones.
Historias que transforman vidas
Entre los muchos casos destaca la historia de la pequeña Lucía, que vivió ocho meses con un corazón artificial debido a una grave enfermedad. Su familia tuvo que mudarse de Sevilla a Córdoba para esperar un donante adecuado. Gracias a la decisión de otra familia que aceptó la donación póstuma, Lucía tuvo la oportunidad de llevar una vida plena. Esta operación fue el primer trasplante cardíaco infantil de un donante en asistolia realizado en Andalucía, un paso importante para toda la medicina española.
Los médicos subrayan que historias como estas solo son posibles gracias a la disposición de las personas a compartir lo más valioso. Señalan que el procedimiento de extracción de órganos se realiza con la máxima delicadeza y que el funeral o la cremación no sufren retrasos ni complicaciones. Numerosos mitos sobre la donación se desmienten en la práctica: la elección del receptor se realiza exclusivamente por criterios médicos y no por el deseo de la familia del donante.
Nuevos enfoques y tecnologías
En 2025, en Andalucía, por primera vez el número de donantes tras una parada cardíaca superó al de donantes con diagnóstico de muerte cerebral. Esto fue posible gracias a la implantación de métodos modernos de diagnóstico y a la ampliación de la búsqueda de potenciales donantes más allá de las unidades de cuidados intensivos. Ahora, los donantes potenciales se identifican incluso en los servicios de urgencias y durante las primeras etapas de la hospitalización.
Para implementar estos cambios fue necesario formar a un gran número de especialistas, desarrollar nuevos protocolos e introducir tecnologías de oxigenación extracorpórea. Este enfoque integral permitió no solo aumentar el número de donantes, sino también mejorar la calidad de los trasplantes. Como resultado, Andalucía se ha convertido en referente para otras regiones donde reformas similares apenas comienzan a introducirse.
Hospitales líderes
Cuatro hospitales andaluces figuran entre los diez más activos en donación dentro de los centros que no cuentan con programas propios de trasplantes. Entre ellos se encuentran Torrecárdenas (Almería), Virgen de la Victoria (Málaga), Virgen Macarena (Sevilla) y Juan Ramón Jiménez (Huelva). Además, los hospitales Reina Sofía (Córdoba) y Virgen del Rocío (Sevilla) han sido reconocidos entre los más eficientes del país por el número de donantes entre pacientes fallecidos en el hospital.
La mejora continua de los procesos y el intercambio de experiencias entre los centros médicos han permitido a la región no solo mantener el liderazgo, sino también establecer nuevos estándares para todo el país. Las autoridades destacan que este éxito fue posible gracias al trabajo coordinado de los médicos, los centros de coordinación y una amplia campaña informativa entre la población.
Contexto y consecuencias
Recordando acontecimientos recientes, cabe señalar que en España los temas relacionados con la medicina y las situaciones de emergencia suelen generar un intenso debate público. Por ejemplo, anteriormente en RUSSPAIN.COM se analizó en detalle las consecuencias del grave accidente ferroviario en Adamuz, donde la atención se centró en la responsabilidad de las autoridades y la búsqueda de los responsables. En el material sobre la catástrofe ferroviaria se analizaron las causas de la tragedia y la reacción de la sociedad ante las acciones de los funcionarios. Este tipo de publicaciones subraya la importancia de la transparencia y la confianza en lo que respecta a la vida y la salud de los ciudadanos.
En los últimos años, España se ha destacado repetidamente como ejemplo para otros países en la organización de su sistema de donación y trasplante de órganos. Tras la pandemia de COVID-19, cuando el número de intervenciones cayó drásticamente, muchas regiones se vieron obligadas a replantear sus estrategias para la búsqueda de donantes. Andalucía fue la primera en adoptar nuevos métodos, lo que no solo permitió recuperar los niveles anteriores, sino también alcanzar una nueva etapa. En otras autonomías también se observa un aumento en el número de trasplantes, aunque ninguna ha logrado igualar todavía el éxito del modelo andaluz. Se prevé que en los próximos años las tecnologías sigan avanzando y los programas de donación se amplíen, lo que podría marcar nuevos récords y salvar más vidas.












