
En Ciudad Real se vivió una auténtica escena dramática: un hombre, incapaz de aceptar la ruptura, agredió a su ex pareja delante de su hijo de apenas cinco meses. La mujer, al regresar a casa, no solo sorprendió a su ex pareja en la vivienda, sino también a una desconocida. Sin dudarlo, intentó llamar a la policía, pero ambos agresores le impidieron completar la llamada. No obstante, la breve señal de alarma fue decisiva.
Los agentes acudieron al domicilio casi a ciegas: apenas tenían información. En la puerta los recibió la propia víctima, asegurando que todo estaba bien y que se encontraba sola. Sin embargo, sus gestos y su mirada delataban una desesperada petición de ayuda. Los policías decidieron entrar y en el interior localizaron al agresor, que intentaba ocultarse en una de las habitaciones. Fue detenido en el acto y la mujer, junto con su bebé, recibió la asistencia necesaria.
Una serie de delitos y hallazgos inesperados
El registro de la vivienda dio un giro inesperado a la historia. En diferentes habitaciones encontraron teléfonos móviles, ordenadores portátiles, relojes, joyas e incluso un arma de fuego. Todo resultó haber sido robado en recientes atracos ocurridos en la ciudad. La investigación no tardó en vincular al detenido con otro hombre, con quien llevó a cabo un asalto armado a una conocida de la víctima para recuperar objetos que quedaron tras la ruptura.
Mientras los agentes investigaban los detalles, otros tres irrumpieron en el apartamento: un hombre y dos mujeres, una de las cuales fue testigo del ataque. Intentaron recuperar por la fuerza pertenencias que supuestamente pertenecían al agresor. Sus acciones solo agravaron la situación: los tres también fueron detenidos.
La policía evita una tragedia
Gracias a la eficaz labor policial, no solo se logró neutralizar al atacante, sino también desmantelar toda una cadena de delitos relacionados con robos y violencia. Cinco personas, incluidas mujeres, fueron detenidas. El bebé, testigo involuntario de los hechos, ahora está a salvo junto a su madre.
Este caso es un claro ejemplo de cómo la rápida actuación y la atención de la policía pueden prevenir una tragedia y resolver varios delitos a la vez. Los vecinos de Ciudad Real seguirán comentando los detalles de esta historia, mientras que la policía recuerda: una simple llamada puede salvar una vida.












