
En los últimos días del año, la familia real de España optó por la tranquilidad y la calidez del hogar en lugar de fiestas bulliciosas y actos públicos. El rey Felipe VI y la reina Letizia eligieron nuevamente celebrar la Nochevieja en el Palacio de la Zarzuela, reuniéndose allí con sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía. El ambiente fue esta vez absolutamente familiar, sin excesos de pompa ni estrictas formalidades protocolarias.
Los monarcas, como es habitual, no revelan detalles de la noche de Año Nuevo; sin embargo, se sabe que la familia tiene pequeños rituales personales. Por ejemplo, antes de tomar las tradicionales doce uvas al son de las campanadas, les gusta ver en la televisión el especial humorístico de Nochevieja. Este momento une a todos los miembros del clan, permitiéndoles dejar de lado temporalmente las obligaciones de Estado y disfrutar simplemente de estar juntos.
Pausa festiva
En diciembre, el rey y la reina apenas participaron en actos oficiales. La última aparición pública de Felipe VI fue el 17 de diciembre, cuando entregó credenciales a los nuevos fiscales del Estado. Este evento fue significativo no solo para el monarca, sino también para Teresa Peramato, quien por primera vez actuó como fiscal general del país. Tras ello, el rey se dirigió a la nación con su habitual mensaje navideño, destacando la importancia de la unidad y la responsabilidad ciudadana.
En vísperas de Año Nuevo, la Familia Real sorprendió a sus seguidores: Felipe, Letizia y sus hijas acudieron inesperadamente al teatro para ver el musical «Rent». Es poco habitual que los monarcas se dejen ver en público fuera del protocolo, lo que generó un aluvión de comentarios en las redes sociales. Poco después, la cuenta oficial de la Casa Real en Twitter e Instagram felicitó a los españoles por la llegada de 2026 y deseó al país nuevas esperanzas, oportunidades y éxitos, basados en la unidad y la responsabilidad.
Éxitos digitales
La presencia digital de la Familia Real se ha fortalecido notablemente en los últimos meses. La cuenta de Instagram, creada hace apenas un año y medio, ya supera el millón de seguidores. Al cierre de 2025, se publicaron selecciones fotográficas que recopilan los momentos más destacados del año de los monarcas, sus hijas y la reina Sofía. Especial atención recibió la serie de imágenes con la hija menor, la infanta Sofía, que registró cifras récord de «me gusta».
Este interés por la vida de la Familia Real demuestra que los españoles siguen de cerca cada paso de los monarcas, y que sus apariciones públicas y momentos privados generan una gran respuesta entre el público. Además, incluso los pequeños detalles relacionados con las tradiciones familiares o las salidas informales suelen ser tema de conversación en los medios y las redes sociales.
Pascua Militar
Al rey y la reina les espera un evento importante: el 6 de enero participarán en la Pascua Militar, un tradicional acto militar que se celebra desde el siglo XVIII. Esta ceremonia marca el inicio del calendario oficial de actos de la monarquía para el año. Ese día, en el Palacio Real de Madrid, se reúnen representantes de todos los ejércitos, miembros del Gobierno y la alta dirección del país.
Este año, la atención está especialmente centrada en la princesa Leonor, que por segundo año consecutivo asistirá a la ceremonia junto a sus padres. Antes de regresar a sus estudios en la Academia del Aire y el Espacio en San Javier, volverá a acaparar todos los focos. No se descarta que la infanta Sofía también la acompañe, ya que las clases en su colegio de Lisboa comienzan el 11 de enero. Ahora que Sofía ha alcanzado la mayoría de edad, su presencia en actos oficiales es cada vez más probable, aunque no vista uniforme militar.
Cambios en la familia real
En los últimos años, la Familia Real de España ha mostrado una apertura creciente y un mayor afán de dialogar con la sociedad. Sus apariciones públicas son ahora menos formales y comparten cada vez más momentos personales en las redes sociales. Esta cercanía no solo les acerca a la ciudadanía, sino que también ayuda a reforzar la confianza en la institución monárquica en un contexto político cambiante.
Al mismo tiempo, pese a su apariencia democrática, la familia real sigue resguardando celosamente su intimidad. Sigue siendo un misterio cómo celebran sus fiestas familiares y qué tradiciones mantienen tras las puertas cerradas del palacio. Sin embargo, es precisamente esta mezcla de apertura y misterio lo que hace que los monarcas españoles resulten tan fascinantes para el público.
Si no lo sabía, el rey Felipe VI ocupa el trono desde 2014, y su esposa, Letizia, se convirtió en la primera consorte en la historia de España sin ascendencia aristocrática. La princesa Leonor es la heredera al trono, y la infanta Sofía es la hija menor de los reyes. En los últimos años, la familia ha trabajado activamente para modernizar la imagen de la monarquía, apostando por la transparencia y la cercanía con la ciudadanía.












