
La historia de Ebro no es solo la crónica de una marca automovilística, sino una auténtica epopeya de la industria española, marcada por ascensos, caídas y un resurgimiento inesperado tras el olvido. A mediados del siglo pasado, Ebro se convirtió en sinónimo de fiabilidad para agricultores y empresarios, pero décadas después desapareció de las carreteras nacionales. Hoy, impulsada por los cambios globales y nuevas alianzas, la marca vuelve a estar en boca de los apasionados del motor.
Todo comenzó en 1954, cuando Motor Ibérica, S.A. creó Ebro tras la nacionalización de la filial española de Ford. Desde sus primeros días, la marca se centró en la fabricación de camiones, furgonetas, todoterrenos y maquinaria agrícola. Gracias a estos vehículos, Ebro ganó rápidamente el respeto de los profesionales, y sus productos se convirtieron en parte indispensable de las carreteras y campos de España.
La sede de Motor Ibérica estaba en Barcelona, donde desde 1923 se desarrollaban vehículos para todo tipo de necesidades. En pocas décadas, Ebro se consolidó como una de las principales firmas industriales del país. Especial mención merecen las furgonetas de la serie F/Trade, que posteriormente se comercializaron bajo la marca Nissan Trade. Sin embargo, a pesar del éxito en el segmento comercial, los turismos de Ebro nunca lograron conquistar al gran público.
Años perdidos
Poco a poco, Ebro fue perdiendo posiciones. Para la década de 1980, la compañía enfrentaba una dura competencia y problemas internos. La producción disminuía y el interés por la marca se desvanecía. Finalmente, en 1987 se detuvo por completo la fabricación de nuevos vehículos bajo ese nombre. Las fábricas y activos de Motor Ibérica pasaron a manos de otros actores del mercado, y la propia planta de Barcelona quedó pronto bajo el control de Nissan.
El gigante japonés del automóvil utilizó las antiguas instalaciones de Ebro para producir sus propios modelos, como la Navara y la NV200. Sin embargo, esa etapa también llegó a su fin: en 2021 la producción en la planta fue interrumpida. Todo apuntaba a que la historia de Ebro quedaba definitivamente en el pasado, dejando solo recuerdos y viejos emblemas en las carrocerías.
Una nueva oportunidad
Sin embargo, el destino tenía preparada una sorpresa inesperada. En 2023 el nombre Ebro volvió a escucharse en el mercado español. Para entonces, habían pasado más de treinta años desde la desaparición de la marca y pocos creían en su regreso. Todo cambió gracias a la alianza entre la española EV Motors y el grupo chino Chery. Juntos, lograron insuflar nueva vida a la histórica enseña, aportando al proyecto tecnología de última generación, inversiones y experiencia industrial.
La célebre Zona Franca de Barcelona fue la base elegida para el relanzamiento—el mismo lugar donde funcionaron los talleres de Ebro y Nissan. La nueva fábrica, bautizada como Ebro Factory, se ha convertido en símbolo de la revitalización industrial de la región. Su apertura permitió crear más de mil empleos directos y varios miles más de forma indirecta, suponiendo un verdadero impulso para la economía local.
Gama actual
El primer coche de serie de la nueva era de Ebro salió de la línea de montaje a finales de 2024, convirtiéndose en toda una sensación para la industria automovilística española. En la fase inicial, el ensamblaje se realizó con componentes importados desde China, pero en los próximos años está previsto que el ciclo de producción completo se lleve a cabo localmente.
La gama de Ebro se expandió rápidamente. Hoy, la marca ofrece crossovers y SUV pensados para diferentes tipos de clientes. La línea incluye variantes tradicionales de gasolina, híbridas y completamente eléctricas. Los modelos S400, S700, S800 y S900 están desarrollados sobre plataformas de Chery, pero han sido adaptados a los estándares y preferencias europeas.
El S400, compacto, está dirigido a residentes urbanos. Mide 4,35 metros de largo, tiene un maletero de 380 litros y bajo el capó monta un sistema híbrido de 211 CV, con un consumo de 5,3 litros cada 100 km. Es la opción más asequible de la gama, aunque no fue la primera en aparecer.
Tecnología y ambición
Los S700 y S800 son SUV de tamaño medio, casi idénticos en lo técnico. La versión básica cuenta con un motor gasolina 1.6 TGDI de 147 CV, y para quienes buscan cuidar el medio ambiente y reducir costes, existe una variante híbrida enchufable. Esta combina un motor 1.5 TGDI de 140 CV con un propulsor eléctrico de 201 CV y una batería de 18,3 kWh, lo que le otorga más de 90 km de autonomía en modo eléctrico. La carga rápida permite recuperar del 30 al 80% de energía en tan solo 19 minutos.
El buque insignia S900 representa otro nivel. Con casi 4,8 metros de longitud y bajo el capó un sistema híbrido formado por tres motores eléctricos y un motor de gasolina, ofrece una potencia total de 425 CV. La batería de 34,46 kWh garantiza hasta 140 km en modo eléctrico, mientras que la autonomía combinada supera los 1.400 km. El consumo medio es de solo 1,68 litros a los 100 km, una cifra que impresiona incluso a los escépticos más exigentes.
La apuesta por la tecnología de vanguardia y las soluciones híbridas ha permitido a Ebro posicionarse rápidamente en el mercado. La marca destaca por su énfasis en la seguridad, el confort y el respeto al medio ambiente, aspectos especialmente valorados por los consumidores europeos.
Si no lo sabías, Ebro es una marca española de automóviles fundada en 1954 por Motor Ibérica. A lo largo de los años, la marca se especializó en vehículos comerciales, maquinaria agrícola y todoterrenos. Tras un largo paréntesis, Ebro fue relanzada en 2023 gracias a la colaboración entre EV Motors y la china Chery. Hoy la compañía fabrica SUV modernos y coches híbridos, y su planta en Barcelona se ha convertido en uno de los símbolos de la renovación industrial de España.










