
La temporada de verano en España suele ir acompañada de un aumento en las reservas en línea y un uso activo de dispositivos móviles. Es precisamente en esta época cuando los ciberdelincuentes intensifican sus ataques, utilizando el phishing para obtener datos personales y financieros de los ciudadanos.
El phishing es un tipo de fraude en Internet en el que los delincuentes se hacen pasar por empresas u organizaciones reconocidas con el fin de obtener información confidencial de los usuarios. Lo más habitual es que la víctima reciba un correo electrónico, SMS o mensaje en un mensajero pidiéndole que haga clic en un enlace e ingrese sus datos en un sitio web falso que aparenta ser legítimo.
Durante el verano, la cantidad de estos ataques aumenta. La razón es sencilla: la gente usa Internet fuera de casa con más frecuencia, tiene prisa por reservar alojamiento o billetes y no siempre verifica las fuentes de información con atención. Los estafadores se aprovechan de esto enviando ofertas tentadoras, notificaciones urgentes y promociones falsas para crear sensación de urgencia y provocar acciones imprudentes.
Los sitios web y aplicaciones falsas de reservas representan un peligro especial. Incluso los usuarios experimentados pueden no notar el engaño si tienen prisa o están distraídos. Los expertos aconsejan descargar aplicaciones solo de tiendas oficiales, revisar atentamente las opiniones y comprobar qué permisos solicita el programa.
La Agencia Española de Protección de Datos (Agencia Española de Protección de Datos, AEPD) destaca varias reglas clave para evitar el phishing al realizar reservas en línea:
— No responda a mensajes con amenazas o que exijan acciones inmediatas. Los estafadores suelen utilizar frases como «su cuenta será bloqueada» o «queda la última habitación».
— No facilite datos personales o bancarios sin comprobar la autenticidad de la solicitud. Contacte con la empresa directamente a través de su web oficial o teléfono.
— Verifique las direcciones de los remitentes y los enlaces. Incluso si el mensaje parece provenir de un nombre conocido, revise cuidadosamente los detalles. Utilice programas antivirus y manténgalos actualizados regularmente.
— Recuerde que los bancos y los grandes servicios nunca solicitan contraseñas o códigos de acceso por correo electrónico o mensajes.
— Preste atención al lenguaje del mensaje: errores, frases poco naturales y saludos genéricos pueden indicar un intento de fraude.
Si aún así ha sido víctima de phishing, los especialistas del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) recomiendan cambiar inmediatamente las contraseñas de todos los servicios donde se utilizaba la misma combinación y contactar con el banco para bloquear operaciones sospechosas. También es aconsejable verificar que sus datos no se estén utilizando sin su consentimiento y realizar un análisis completo del dispositivo para detectar programas maliciosos.
En caso de uso indebido de datos personales, puede presentar una reclamación ante la AEPD. En la web de la agencia encontrará instrucciones para la protección de los derechos de los usuarios, incluida la eliminación o rectificación de información.
Es importante recordar que el phishing no es la única amenaza. Existen otras formas de fraude: el smishing (phishing a través de SMS), las llamadas telefónicas para obtener datos (vishing), así como esquemas más sofisticados, cuando el usuario es redirigido inadvertidamente a sitios falsos (pharming) o es atacado de manera dirigida utilizando información personalizada (spear phishing).
En los últimos años, los tribunales españoles cada vez más fallan a favor de las víctimas de phishing. Recientes decisiones confirman que, si el cliente actuó de buena fe y el banco no pudo demostrar lo contrario, la entidad financiera está obligada a indemnizar los daños. Esto proporciona una protección legal adicional para los ciudadanos afectados por ciberdelincuentes.
Las vacaciones de verano no deben verse empañadas por pérdidas económicas ni estrés. Seguir unas sencillas normas de seguridad digital le ayudará a evitar situaciones desagradables y mantener sus datos protegidos.












