
Un escándalo en AVITE ha impactado a cientos de familias españolas que recibieron compensaciones estatales por las secuelas de la talidomida. Por primera vez en muchos años, ha surgido un grave conflicto dentro de la mayor asociación de afectados: el abogado que representaba los intereses de las víctimas exige a 15 miembros de la organización que le paguen el 10% de las cantidades recibidas. Esta situación no solo ha dividido a la comunidad, sino que también ha puesto en duda la confianza en el sistema de apoyo a los damnificados.
Las sumas en disputa son significativas: el Estado ha destinado cerca de 750.000 euros a cada afectado. La mayoría de los miembros de AVITE ya transfirieron al abogado el porcentaje acordado, pero parte del grupo se niega rotundamente a hacerlo. Alegan que sus compensaciones fueron otorgadas no gracias al trabajo del letrado, sino como resultado de decisiones políticas y cambios en la legislación.
Demandas judiciales
El abogado ha presentado demandas contra 15 personas, reclamando en total cerca de 1,5 millones de euros. En una de las denuncias consta una suma de casi 110.000 euros que una de las integrantes de la asociación debería abonar. Ella insiste en que el dinero le fue concedido en virtud de una ley aprobada en 2016 y de un decreto posterior, y no por los esfuerzos del abogado.
Dentro de AVITE se ha desatado una auténtica guerra de palabras. Algunos consideran que el abogado merece una compensación por años de trabajo, mientras que otros creen que sus demandas son injustificadas. El vicepresidente de la organización asegura que el letrado trabajó gratis durante 15 años y acusa a sus oponentes de negarse a cumplir con sus compromisos. Al mismo tiempo, parte de los miembros de la asociación está convencida de que su deuda es solo con el Estado, no con el abogado.
Causas de la discordia
El origen del conflicto se remonta al pasado. La talidomida fue un medicamento recetado durante décadas a mujeres embarazadas para combatir las náuseas. Como resultado, miles de niños en España y otros países nacieron con graves malformaciones. En España, el fármaco permaneció en el mercado más tiempo que en otros países, y solo años después las víctimas empezaron a recibir indemnizaciones.
En 2022, AVITE perdió un importante juicio contra el Estado en el que exigía 400 millones de euros. La organización fue obligada a pagar las costas judiciales. Esta derrota se convirtió en uno de los motivos de tensión entre los miembros de la asociación y su representante. Ahora la disputa ya no es solo por el dinero, sino también por la justicia, la confianza y el papel del abogado en el destino de las víctimas.
Consecuencias para la comunidad
El conflicto interno en AVITE podría afectar el futuro de toda la organización. La división en dos bandos —quienes apoyan al abogado y quienes consideran excesivas sus exigencias— ya ha derivado en acusaciones públicas y procedimientos judiciales. Para muchas víctimas, esto no es solo una disputa sobre porcentajes: es una cuestión de principios y de dignidad personal.
Los procesos judiciales continúan y su resultado podría sentar un precedente para otros casos similares en España. La cuestión de quién y bajo qué condiciones tiene derecho a una parte de las indemnizaciones sigue sin resolverse. Mientras tanto, la atención pública está centrada en AVITE, donde por primera vez en muchos años ha estallado un conflicto interno de tal magnitud.
Contexto y casos similares
En los últimos años, España ha afrontado varios conflictos mediáticos sobre el reparto de indemnizaciones a víctimas de errores médicos y escándalos farmacéuticos. En 2024, una situación similar surgió entre los afectados por la hepatitis C, cuando parte de los pacientes cuestionó los honorarios de los abogados. En 2025 se debatió la equidad de los pagos a perjudicados por prótesis defectuosas, donde también surgieron disputas entre juristas y pacientes. Estos casos reflejan que el problema de la transparencia y la equidad en la distribución de compensaciones sigue vigente para la sociedad española y exige nuevas soluciones.












