
En Oliva (Oliva), ubicada en la provincia de Valencia, se han cerrado temporalmente cuatro playas para el baño. Esta medida fue adoptada por las autoridades regionales tras detectarse niveles peligrosos de contaminación fecal en el agua. La restricción afecta a zonas de ocio muy populares: Terranova (Terranova), Pau-Pi (Pau-Pi), Aigua Blanca (Aigua Blanca) y Aigua Morta (Aigua Morta).
El problema se detectó dentro del monitoreo regular de la calidad del agua que se realiza durante la temporada de verano. Los especialistas tomaron muestras el 11 de agosto en diferentes puntos: en el acceso Burguera (Burguera) en la playa Terranova, en la calle Isla de Córcega (Isla de Córcega) en la playa Pau-Pi, al final del Paseo del Almirante (Paseo del Almirante) en Aigua Blanca y en la zona de Olivanova (Olivanova) en Aigua Morta. Los resultados de los análisis demostraron que, según uno de los principales indicadores microbiológicos, el nivel de contaminación supera los valores permitidos por más del doble.
Ante esta situación, la administración de la Comunidad Valenciana exigió al ayuntamiento de Oliva el cierre inmediato de las playas mencionadas para el baño. Actualmente, los servicios locales y regionales trabajan en conjunto para averiguar el origen de la contaminación y llevan a cabo análisis de laboratorio adicionales para determinar el alcance del problema y tomar medidas para su solución.
Llama especialmente la atención el hecho de que las cuatro playas afectadas por la prohibición habían sido distinguidas previamente con la prestigiosa Bandera Azul, un reconocimiento internacional a la limpieza y seguridad, otorgado por la Fundación para la Educación Ambiental (Foundation for Environmental Education, FEE). Gracias a estos galardones, Oliva es considerada una de las localidades líderes en número de playas certificadas en la comarca de La Safor (La Safor).
En general, la Comunidad Valenciana ocupa el primer lugar en España por el número de playas galardonadas con la Bandera Azul. Sin embargo, el incidente actual resalta que incluso las zonas de ocio mejor equipadas pueden enfrentar problemas medioambientales que requieren una intervención inmediata.
Mientras las playas permanezcan cerradas, las autoridades instan a residentes y turistas a respetar las restricciones y a estar atentos a los comunicados oficiales sobre la situación. Se espera que, una vez finalizadas todas las inspecciones y eliminado el origen de la contaminación, las playas vuelvan a abrirse al público.











