
La mañana del domingo, transeúntes avistaron el cuerpo de un hombre arrojado por el fuerte oleaje en la playa de San Lorenzo, en Melilla. El intenso viento de levante y la tormenta que azotaron la región provocaron que el cadáver terminara sobre la arena, cerca del puerto de la ciudad. Al lugar acudieron de inmediato efectivos de la Guardia Civil y peritos criminalísticos.
Según los primeros informes, no fue posible determinar la edad del fallecido debido al avanzado estado de descomposición del cuerpo. Al parecer, el hombre llevaba tiempo en el agua, lo que dificultó su identificación. Los agentes policiales cubrieron el cadáver y esperaron la llegada de las autoridades judiciales para las diligencias oficiales.
En estos días, Melilla se ha visto afectada por un ciclón que ha traído fuertes vientos y un oleaje elevado. Las autoridades activaron la alerta amarilla por fenómenos meteorológicos: las ráfagas alcanzaron los 60 kilómetros por hora y las olas los tres metros de altura. Estas condiciones podrían haber contribuido a que el cuerpo llegara a la orilla.
La playa de San Lorenzo se encuentra muy cerca del puerto y suele ser un lugar donde el mar arrastra diversos objetos durante las tormentas. En esta ocasión, el temporal dejó un hallazgo trágico que llamó de inmediato la atención de los vecinos y de las fuerzas de seguridad.
Por el momento se desconoce la identidad de la persona fallecida y las circunstancias en las que terminó en el agua. Los investigadores continúan trabajando para identificar al hombre y esclarecer todos los detalles del incidente. En breve se espera la realización de una autopsia forense, que ayudará a esclarecer los pormenores de lo sucedido.












