
En la isla de Lanzarote (Islas Canarias) concluyeron las pruebas de tres nuevos robots diseñados para explorar los tubos de lava lunar. Los ensayos se llevaron a cabo en una de las cuevas volcánicas locales, cuyas condiciones se asemejan al máximo a las que podrían encontrarse en la superficie de la Luna.
El proyecto está orientado al desarrollo de tecnologías que permitan investigar las estructuras subterráneas del satélite terrestre. Los tubos de lava lunar despiertan especial interés entre científicos e ingenieros, ya que en su interior la temperatura se mantiene estable y ofrecen protección natural frente a la radiación y los micrometeoritos. Estas características los convierten en lugares potencialmente aptos para futuras bases lunares y estaciones científicas.
En las pruebas participaron tres robots: SherpaTT, Coyote III y LUVMI-X. Cada uno cumple una función específica. SherpaTT está destinado al transporte de equipos y la recolección de datos en la superficie. Coyote III, gracias a su tamaño compacto, puede acceder a pasajes estrechos y explorar las estructuras internas utilizando radar y otros sensores. LUVMI-X se encarga de buscar hielo de agua y entregar cubos sensoriales especiales en zonas de difícil acceso dentro de las cuevas para evaluar su seguridad.
Las pruebas en Lanzarote permitieron al equipo de ingenieros comprobar cómo interactúan los robots entre sí y cómo afrontan tareas reales en condiciones difíciles. Durante los ensayos, los especialistas elaboraron un mapa detallado de la cueva, descendieron un cubo sensorial en una de las cavidades y enviaron a Coyote III para un estudio detallado del interior. Todas las etapas se realizaron con éxito, lo que confirmó la funcionalidad del concepto y la posibilidad de aplicar sistemas similares en la Luna.
Anteriormente, los astrónomos descubrieron varios hundimientos en la Luna que conducen a sistemas ramificados de tubos de lava. Estos hallazgos despertaron el interés de los investigadores, ya que estas estructuras podrían ser clave para futuras misiones de exploración del satélite de la Tierra. Dentro de los tubos de lava, las condiciones son mucho más benignas que en la superficie abierta, lo que los hace atractivos para la instalación de equipos e incluso para posibles asentamientos.
El proyecto está dirigido por el profesor Frank Kirchner del Centro Alemán de Inteligencia Artificial. Un equipo de científicos e ingenieros de diversos países europeos ha unido esfuerzos para crear robots universales capaces de operar en condiciones extremas de otros planetas. Las pruebas en Lanzarote representaron una etapa importante en la preparación para futuras expediciones a la Luna y Marte.
En los próximos años, los desarrolladores planean mejorar los sistemas de control y la comunicación entre los robots, así como realizar pruebas adicionales en otros entornos naturales similares a los de la Luna. Se espera que los resultados obtenidos ayuden a dar los primeros pasos en la exploración de los espacios subterráneos de la Luna y garanticen la seguridad de futuras misiones.












