
Como resultado de una amplia operación policial en España, fueron identificadas y clausuradas dos fábricas ilegales de productos de tabaco. El operativo se llevó a cabo simultáneamente en las provincias de Toledo y Valencia, donde agentes de la policía y la agencia tributaria detuvieron a trece personas sospechosas de organizar y gestionar los talleres clandestinos.
Durante los registros, las autoridades incautaron quince toneladas de tabaco picado y 180.000 paquetes de cigarrillos con marcas falsificadas. Toda esta mercancía estaba destinada a su distribución en el mercado interno del país. Según los primeros informes, la organización criminal operaba en varias regiones y contaba con una estructura altamente organizada y secreta.
Cómo operaba la red criminal
Según la investigación, los detenidos formaban parte de un grupo criminal consolidado, especializado en la producción y venta de productos de tabaco falsificados. Para encubrir sus actividades ilegales, utilizaban instalaciones industriales equipadas con tecnología moderna para procesar y empaquetar el tabaco. Los productos se distribuían a través de una amplia red de intermediarios, lo que les permitía eludir el control de las autoridades durante largos periodos.
Durante la investigación se descubrió que los miembros del grupo no solo se dedicaban al contrabando, sino también a la violación de derechos de propiedad industrial, utilizando marcas comerciales ajenas sin autorización. Además, se les imputa participación en una organización criminal, lo que agrava considerablemente su situación ante la ley.
Medidas y consecuencias para el mercado
La incautación de un lote tan grande de tabaco ilegal supuso un duro golpe para el mercado negro. Según expertos, operaciones de este tipo no solo permiten frenar el comercio ilícito, sino también prevenir importantes pérdidas para el presupuesto estatal. Las autoridades subrayan que la lucha contra la producción clandestina de productos del tabaco sigue siendo una de las prioridades en el ámbito de la seguridad económica del país.
Actualmente, todos los detenidos se encuentran bajo investigación. Se enfrentan a cargos por contrabando, violación de derechos de propiedad intelectual y participación en una organización criminal. Las diligencias continúan y no se descarta que en breve se identifiquen nuevos implicados y se descubran episodios adicionales de actividad ilegal.











