
La mañana del domingo se inició un amplio dispositivo de búsqueda en las inmediaciones de Navarrés, en la provincia de Valencia, tras conocerse una noticia alarmante: un niño de 12 años desapareció en una zona boscosa. El aviso de desaparición se recibió alrededor de las 10 de la mañana, y en cuestión de minutos los primeros equipos de rescate llegaron al lugar.
Desde el primer momento se sumaron a la búsqueda bomberos, especialistas en incendios forestales y miembros de los servicios de emergencia. Un helicóptero sobrevolaba el bosque inspeccionando cuidadosamente las áreas de difícil acceso. En tierra trabajaban varios equipos, incluyendo patrullas forestales experimentadas y rescatistas acostumbrados a las duras condiciones del terreno montañoso.
A lo largo del día se incorporaron refuerzos a la operación. Se desplegaron drones equipados con cámaras de alta resolución, lo que permitió explorar la vegetación densa y barrancos de difícil acceso a pie. También participaron guías caninos con perros adiestrados, capaces de seguir rastros incluso en condiciones meteorológicas adversas.
Tecnología y humanos: coordinación al límite
El helicóptero V-990, varios equipos de bomberos, brigadas forestales BRIFO y especialistas en búsqueda en montaña trabajaban de forma coordinada, gestionando las acciones desde puestos de mando móviles. Cada hora surgían nuevos datos que eran analizados al momento y utilizados para ajustar las rutas de los equipos de búsqueda.
Se prestó especial atención a las zonas de difícil acceso del bosque, donde el niño podría haberse escondido o perdido accidentalmente. En estas áreas trabajaban no solo personas, sino también equipos: drones, cámaras térmicas y perros especialmente entrenados, capaces de detectar a una persona por el olor incluso a gran distancia.
A la operación también se sumaron vecinos de la zona, quienes ayudaron a revisar los alrededores y apoyaron a los rescatistas con agua y comida. En el puesto de mando la información se actualizaba constantemente para que no se escapara ningún detalle.
Ampliación de la búsqueda: nuevos recursos y esperanza
Hacia el mediodía se incorporaron nuevos equipos a la búsqueda. Al lugar llegaron más unidades caninas y expertos en drones. Su misión era inspeccionar las zonas más complejas, donde los métodos convencionales no resultaban efectivos.
En la búsqueda participan no solo los servicios locales, sino también equipos regionales. Toda la operación se lleva a cabo bajo una rigurosa coordinación para evitar duplicar esfuerzos y asegurar el uso más eficiente de los recursos disponibles.
Cada hora se suman nuevos voluntarios a la búsqueda. Decenas de personas trabajan en el bosque sin perder la esperanza de hallar al niño sano y salvo. La operación continúa a pesar del cansancio y las difíciles condiciones meteorológicas.











