
Agentes de la Guardia Civil han llevado a cabo una amplia operación en la provincia de Cádiz, desarticulando una organización criminal que utilizaba drones para transportar hachís desde Marruecos. Ocho presuntos integrantes han sido detenidos, y se han incautado tanto su arsenal tecnológico como las reservas de droga.
La base de operaciones se encontraba en la pequeña localidad de Alcalá de los Gazules, desde donde los delincuentes lanzaban los drones durante la noche. Los aparatos, modificados para aumentar su alcance y capacidad de carga, cruzaban el Estrecho de Gibraltar amparados por la oscuridad. En el lado marroquí, eran cargados con hachís antes de regresar a España, donde arrojaban los paquetes en puntos previamente elegidos cerca de Vejer de la Frontera y Tarifa.
Para localizar los cargamentos con precisión, los miembros del grupo utilizaban sistemas de geolocalización, señales luminosas y sonoras, así como dispositivos de visión nocturna. Tras el lanzamiento, la droga era recogida rápidamente y trasladada a casas rurales alquiladas, donde se ocultaba temporalmente antes de su posterior distribución. Durante los registros, se hallaron ocho drones listos para usar y otros diez a la espera de ser modificados.
La tecnología al servicio del crimen
La investigación reveló que los drones se adquirían a empresas asiáticas y luego eran adaptados en un taller propio. Los fuselajes reforzados y los sistemas electrónicos mejorados permitían a los aparatos cubrir distancias de más de 200 kilómetros y transportar hasta 200 kilos de hachís en una sola noche. Cuando las condiciones meteorológicas eran favorables, el grupo llegaba a lanzar hasta diez drones al mismo tiempo, lo que hacía prácticamente invisible su actividad para las patrullas habituales.
Durante una de las operaciones, agentes de la Guardia Civil interceptaron un vehículo que transportaba más de 57 kilos de hachís que habían llegado por vía aérea. En el momento de la detención, varios policías resultaron heridos debido a la resistencia de los sospechosos.
El desenlace de la operación y sus consecuencias
La fase final de la investigación incluyó una serie de registros en Alcalá de los Gazules, Vejer de la Frontera, Algeciras y San Roque. Como resultado, se decomisaron 150 kilos de hachís, 320.000 euros en efectivo y un taller especializado en la modernización de drones. Todos los detenidos se encuentran investigados por delitos de tráfico internacional de drogas y uso ilegal de aeronaves no tripuladas.
La operación se ha situado entre las más importantes de la región en los últimos años y evidenció cómo las nuevas tecnologías pueden ser utilizadas para eludir los controles fronterizos tradicionales. En la investigación participaron cuerpos policiales tanto españoles como europeos.












