
En el centro de Madrid, la policía detuvo a un hombre sospechoso de agredir a dos integrantes del movimiento Femen. El incidente tuvo lugar el 20 de noviembre frente a la parroquia de los Doce Apóstoles, durante una misa conmemorativa por el cincuentenario de la muerte de Francisco Franco. Ese día, el templo estaba lleno de asistentes, entre ellos familiares del exdictador y representantes de su fundación.
Dos activistas de Femen se presentaron en la entrada de la iglesia con eslóganes y pancartas, protestando contra la exaltación de la dictadura. Su presencia generó una reacción intensa entre los presentes. Las mujeres gritaban consignas como «El fascismo es una vergüenza para el país» y «El fascismo no tiene cabida en la historia», además de portar pancartas hechas a mano.
Enfrentamiento frente a la iglesia e intervención policial
En un momento dado, varios asistentes a la ceremonia se acercaron a las activistas. Una mujer intentó arrebatarles la pancarta, mientras que un hombre con una bandera de la época de Franco trató de bloquearles el paso. Durante el altercado, según relatan las jóvenes, recibieron varios empujones, insultos y fueron objeto de actos de índole sexual.
Las activistas exigieron en voz alta que no las tocaran, pero la situación se tensionó rápidamente. Tras un breve pero intenso intercambio, ambas mujeres se vieron obligadas a abandonar las inmediaciones de la iglesia. La protesta duró sólo unos minutos, pero generó un notable impacto público.
Respuesta de las autoridades y declaración de derechos
Poco después del incidente, las autoridades confirmaron la detención del sospechoso. Subrayaron que no tolerarán manifestaciones de violencia sexual y que protegerán los derechos de las mujeres. Se presta especial atención a garantizar la libertad de reunión y de expresión, para que nadie enfrente amenazas o agresiones durante protestas pacíficas.
En el comunicado se destaca que la lucha contra este tipo de delitos sigue siendo una de las prioridades. Se resalta la importancia de que todas las personas puedan ejercer su derecho a protestar sin temor por su seguridad.
Repercusión social y próximas acciones
Los hechos frente a la iglesia provocaron un intenso debate en la sociedad española. Muchos manifestaron su apoyo a las activistas y condenaron cualquier forma de violencia en actos públicos. Al mismo tiempo, una parte de los asistentes a la ceremonia continuó coreando consignas en apoyo a Franco y cantando canciones vinculadas al pasado del país.
La policía continúa investigando las circunstancias del incidente. Se espera que el detenido sea acusado formalmente por el ataque. Las autoridades aseguran que casos como este no quedarán impunes y que los derechos de los ciudadanos a la libertad de expresión estarán protegidos.












