
En Madrid, agentes de la Policía Nacional detuvieron a un hombre sospechoso de participar en una compleja trama de estafas. Según la investigación, se hacía pasar por un alto cargo del arzobispado de Pamplona y logró engañar a un vecino de Navarra para que le entregara 3.000 euros. Para ello, convenció a la víctima de que tenía derecho a un importante pago, pero que debía abonar una comisión para poder recibirlo.
La víctima, confiando en el relato convincente, transfirió la cantidad solicitada a la cuenta indicada. Sin embargo, después de eso el estafador dejó de responder y comenzó a exigir transferencias adicionales, alegando supuestas dificultades con la llegada del dinero. Cuando la víctima se negó a seguir en contacto, acudió al banco, donde le advirtieron sobre una posible estafa.
Durante la investigación se descubrió que a la misma cuenta bancaria previamente había llegado otra transferencia, esta vez de 1.300 euros. Esa suma fue enviada por otra persona que intentaba alquilar un piso en Zamora a través de una popular aplicación de alquileres. Tras abonar el alquiler y la fianza, el contacto con el “casero” también se perdió y la cita prometida para la entrega de las llaves nunca llegó a llevarse a cabo.
El análisis de las transacciones financieras reveló que ambos casos están vinculados a un mismo esquema. El detenido actuaba como lo que se conoce como una “mula”; es decir, una persona que facilita sus datos bancarios para transferir y distribuir fondos robados. Este tipo de participantes recibe un porcentaje del dinero a cambio de ayudar a los organizadores de la banda criminal a ocultar el rastro de las operaciones ilegales.
Tras identificar al sospechoso, la policía emitió una orden de búsqueda a nivel nacional. Poco después, el hombre fue detenido en Madrid. Actualmente, ha sido puesto a disposición judicial, que determinará las medidas cautelares pertinentes.












