
En uno de los distritos de Barcelona, Sant Martí, la policía detuvo a un hombre que anteriormente trabajaba en un club de juegos local. Se le sospecha de haber sustraído 52 mil euros de la caja fuerte del establecimiento, utilizando códigos de acceso que él mismo modificó.
El incidente ocurrió a finales de abril de 2025. Los empleados del club notaron la desaparición de una suma considerable de dinero, aunque no había señales de fuerza ni activación de la alarma. Las cámaras de seguridad registraron a una persona que ocultaba cuidadosamente su identidad: llevaba un abrigo largo, sombrero, mascarilla e incluso usaba un paraguas para cubrir los objetivos. Se movía con seguridad por el local, claramente sabiendo dónde estaban ubicadas las cámaras y cómo evitarlas.
Durante la investigación se descubrió que el exempleado, antes de ser despedido, había cambiado las contraseñas de una de las cajas fuertes, estableciendo como código la fecha de su nacimiento. Además, creó combinaciones especiales para desactivar la alarma, lo que le permitió entrar sin obstáculos y llevarse el dinero.
En otoño, la policía organizó una operación para detener al sospechoso. A principios de octubre lo localizaron y realizaron un registro en su apartamento, donde hallaron 9 mil euros en efectivo. Dos días después de la detención, el hombre compareció ante el tribunal. Actualmente la investigación sigue averiguando el destino del resto del dinero sustraído y si tuvo cómplices.












