
En el pequeño municipio andaluz de Arahal, en el sur de España, ha estallado un escándalo que ya se comenta en todo el país. Agentes de la Policía Nacional han detenido aquí a un empresario sospechoso de participar en una compleja trama de blanqueo de capitales y corrupción. Su nombre es D.H.L., y ahora se encuentra en el centro de una investigación vinculada a Alberto González Amador, cuyas relaciones empresariales y operaciones financieras llevan tiempo bajo la lupa de los investigadores.
La detención se produjo en el domicilio del sospechoso. El operativo transcurrió discretamente: agentes de paisano llamaron a la puerta, presentaron la orden judicial y escoltaron al hombre hasta comisaría. Al día siguiente fue trasladado a Madrid para declarar en el juzgado de San Fernando de Henares. Las autoridades no lo ocultan: se trata de un caso en el que aparecen grandes sumas de dinero y complejas maniobras financieras.
Corrupción y millones
El epicentro de la investigación son los negocios con Quirón Prevención SL, una de las mayores empresas de servicios médicos. Los investigadores sospechan que a través de sociedades vinculadas a González Amador pudieron canalizarse importantes cantidades de dinero de origen dudoso. Se presta especial atención a la actividad de Maxwell Cremona, que según la investigación, vio multiplicar sus ingresos en 2020 y 2021 gracias a su papel de intermediaria en la venta de material sanitario.
En aquellos años, Maxwell Cremona recibió importantes ingresos por intermediar en acuerdos entre proveedores y clientes, entre los que figura Quirón Prevención SL. Solo por una de las operaciones, la empresa obtuvo casi dos millones de euros. Sin embargo, desde Quirón Prevención aseguran que no mantuvieron relaciones comerciales con varias de las firmas mencionadas, y que su presidente, Fernando Camino, únicamente figuraba en el consejo de administración de una de las empresas colaboradoras.
Arresto e imputaciones
D.H.L. llamó la atención de los investigadores a principios de 2024, cuando se supo que podría estar vinculado a movimientos financieros que ahora están bajo la lupa como parte de una red de blanqueo de capitales. Un juez de Madrid encargó a la Guardia Civil investigar si los ingresos procedentes de estas operaciones fueron ocultados o camuflados para disimular su origen ilícito.
El propio empresario insiste en que su implicación se limitó a realizar servicios reales y emitir tres facturas por un valor aproximado de 40.000 euros. Sostiene que toda la documentación está en regla y los impuestos, pagados. Según él, no se trata de operaciones millonarias, sino de servicios habituales para una de las empresas de González Amador.
Dudas y detalles
Sin embargo, la investigación no se apresura a cerrar el caso. En los materiales aparecen otros residentes de Arahal, aunque el detenido subraya que su actividad no está relacionada con ellos y que no tiene nada que ver con posibles irregularidades cometidas por su parte. Además, señala que los trabajos se realizaron para el hospital Quirón de Sevilla y que todas las facturas se emitieron a nombre de Maxwell Cremona Ingeniería y Procesos para el Fomento del Medioambiente, empresa vinculada a González Amador.
También genera dudas la estructura de las propias operaciones. Los investigadores analizan si no formaban parte de un esquema más amplio en el que participaron decenas de empresas y millones de euros. Por el momento, el detenido mantiene su inocencia y está dispuesto a aportar toda la documentación que lo acredite.
Reacciones y consecuencias
La detención del empresario provocó una fuerte reacción en la comunidad local. Muchos habitantes de Arahal se mostraron sorprendidos: su paisano siempre fue considerado un ciudadano respetuoso con la ley y nunca estuvo involucrado en asuntos turbios. Sin embargo, la magnitud de la investigación y los nombres relevantes implicados invitan a reflexionar incluso a los más escépticos.
Mientras la investigación continúa, queda abierta la pregunta: ¿será esta detención el inicio de nuevas revelaciones o el caso se limitará a unos pocos episodios? Lo que sí está claro es que las tramas de corrupción vinculadas al sector sanitario vuelven a estar en el centro de la atención pública en España.












