
En la pequeña localidad de Alhama de Murcia, agentes de la ley detuvieron a dos adultos y un menor, sospechosos de privar ilegalmente de libertad a una mujer. Según la investigación, una vecina de 50 años pasó cerca de una semana encerrada en una de las habitaciones de su propia casa, sin posibilidad de salir al exterior.
Al entrar en la vivienda, la policía se encontró con una escena impactante: la puerta de la habitación estaba cerrada por fuera con un candado robusto, y dentro se hallaba la mujer en condiciones extremadamente graves. Presentaba marcas de golpes, quemaduras de cigarrillos y claros signos de desnutrición y deshidratación. La estancia carecía de condiciones mínimas para vivir: solo había un viejo colchón, ropa tirada y basura.
La víctima no podía moverse por sí misma y necesitaba atención médica urgente. Fue trasladada de inmediato al hospital Virgen de la Arrixaca en Murcia, donde los médicos le diagnosticaron una forma grave de distrofia, deshidratación y numerosas lesiones físicas. Según los investigadores, la mujer sufría constantes humillaciones: no le permitían utilizar el baño, la privaban de medicamentos y no le daban ni comida ni agua. Además, le cortaron el cabello a la fuerza y la insultaban.
Durante el registro en otras habitaciones de la vivienda se encontraron ramas secas de marihuana, lo que apunta a una posible implicación de los detenidos en el tráfico ilegal de drogas. Los tres ya habían sido investigados anteriormente por la policía en casos relacionados con drogas y violencia.
Actualmente, los detenidos enfrentan cargos por detención ilegal, lesiones y delitos contra la salud pública. La investigación sigue en curso para esclarecer todos los detalles de lo sucedido y los posibles motivos de los presuntos responsables.












