
En la provincia de Zamora ha concluido un mediático juicio por el asesinato de un hombre de 70 años, cometido a finales de 2019. Dos ciudadanos portugueses, un hombre y una mujer, han sido declarados culpables de quitarle la vida al jubilado para quedarse con el cobro de sus prestaciones. El tribunal les ha impuesto penas de prisión de 22 y 17 años, respectivamente.
La tragedia ocurrió el 27 de diciembre de 2019. Los acusados, habiendo planeado el crimen con antelación, suministraron a la víctima una sustancia potente para impedir que se resistiera. Luego lo trasladaron en coche hasta la orilla del río Tera, en la zona del lago de Sanabria, conocida como Pozo Muerto. Allí lo ataron, le cubrieron los ojos y la boca con cinta adhesiva y ataron una bolsa con cal a su cuerpo. Después lo metieron en una bolsa grande y lo arrojaron al agua, impidiéndole cualquier posibilidad de escapar.
La investigación determinó que los criminales actuaron únicamente por interés económico. Tras la muerte del jubilado, la mujer siguió cobrando sus pensiones, que provenían de Portugal y el Reino Unido, y las utilizó a su antojo. El total del dinero apropiado ilegalmente ascendió a unos 35.000 euros.
El cuerpo de la víctima fue hallado por unos transeúntes en la orilla del lago varios días después de los hechos. La identificación resultó complicada por la falta de documentación, aunque un paquete de cigarrillos encontrado cerca permitió establecer su identidad. Durante la investigación se descubrió que el fallecido tenía antecedentes en el Reino Unido y residía en la localidad gallega de Verín.
La hija de la víctima, que reside en el Reino Unido, denunció la desaparición de su padre, lo que permitió destapar el crimen. Tras el juicio, se le ha concedido una indemnización de 120.000 euros. Una tercera persona, detenida como sospechosa de complicidad, fue completamente absuelta y quedó exenta de toda responsabilidad.
La mujer, considerada la autora intelectual del crimen, estaba en prisión preventiva desde 2023, mientras que su cómplice ya cumplía condena por otro caso. Ahora ambos deberán pasar varios años en la cárcel, y el caso se ha convertido en uno de los más notorios de la región en los últimos años.












