
En los últimos meses, en España crece la preocupación por el notable aumento del apoyo al partido Vox entre los jóvenes, especialmente hombres de 18 a 34 años. Según recientes encuestas, casi uno de cada dos jóvenes españoles estaría dispuesto a votar por la ultraderecha. Esta tendencia ha tomado por sorpresa a los políticos, ya que hasta hace poco los jóvenes solían votar por fuerzas de izquierda y el partido Podemos se consideraba su principal opción.
El gobierno reconoce que la situación exige soluciones urgentes. Los ministros de Economía, Vivienda e Inclusión debaten activamente cómo revertir la tendencia y recuperar la confianza de los jóvenes votantes. El foco principal está puesto en la política de vivienda, ya que las autoridades consideran que este tema se ha convertido en clave para la juventud. En la actual legislatura, el gobierno presta mucha más atención al problema de la vivienda que antes. La ministra de vivienda insiste en que, si no se resuelve la crisis habitacional, los jóvenes terminarán completamente desencantados y se irán hacia la ultraderecha.
En los próximos días se llevará a cabo en el Congreso un debate, impulsado por Vox, sobre cuestiones de vivienda. Las autoridades planean utilizar datos concretos para desmentir los mitos difundidos entre los jóvenes sobre la supuesta ineficacia del Estado y la necesidad de confiar plenamente en el mercado. Como ejemplo se menciona Cataluña, donde ya funciona una nueva reforma habitacional que, según el gobierno, ayuda a contener el aumento de los precios. Mientras tanto, en Madrid, donde las autoridades locales no se apresuran a implementar estas medidas, la situación sigue siendo tensa.
Sin embargo, el problema de la vivienda no es el único frente de lucha. Las autoridades señalan que entre los jóvenes están muy extendidas ideas distorsionadas sobre la migración y la economía. Según los estudios, los jóvenes españoles a menudo sobreestiman la cantidad de migrantes en el país, el nivel de desempleo entre ellos y el volumen de ayudas sociales que reciben. Según los ministros, esto es resultado del trabajo activo de la extrema derecha en redes sociales y debates públicos. El gobierno considera necesario hacer llegar a la juventud datos reales para desmontar estereotipos falsos y reducir el atractivo de los lemas populistas.
Al mismo tiempo, los funcionarios reconocen que, pese a los indicadores macroeconómicos positivos, muchos ciudadanos se enfrentan al alza de precios en alimentos y vivienda. Esto incrementa el descontento y empuja a buscar soluciones radicales. Por ello, las autoridades apuestan por reforzar la protección social y mostrar la eficacia del sistema de bienestar. En su opinión, solo así se puede devolver a la juventud la sensación de estabilidad y confianza en el futuro.
La ministra de Vivienda enfatiza que, sin pasos reales para resolver el problema habitacional, cualquier intento de convencer a los jóvenes está condenado al fracaso. Critica a las regiones donde las autoridades locales se niegan a aplicar nuevas leyes y considera que esta postura únicamente fortalece a la extrema derecha. Las autoridades prometen seguir trabajando en limitar los alquileres de corta duración y en otras medidas para facilitar el acceso a la vivienda para los jóvenes españoles.












