
Vicente Lafuente, recientemente nombrado presidente de la Confederación Empresarial de la Comunidad Valenciana (CEV), ha señalado los principales desafíos a los que se enfrenta el tejido empresarial regional. En su opinión, a pesar de los positivos indicadores macroeconómicos, la economía muestra una brecha creciente entre las grandes corporaciones y las pequeñas empresas. Son especialmente las pymes y los autónomos quienes sienten una mayor presión, afrontando un aumento de la inestabilidad y dificultades en su día a día.
Lafuente puso de relieve la falta de relevo generacional en algunos sectores, en especial el agrícola, donde los jóvenes no muestran interés en continuar con la empresa familiar. Subrayó que, sin inversión en educación y formación profesional, la situación podría agravarse aún más. En una reunión con representantes de las autoridades y sindicatos en Valencia, se debatieron posibles salidas a la crisis, así como la necesidad de crear nuevos enfoques para el diálogo social.
Retos para la empresa y la sociedad
Según Lafuente, el actual sistema de toma de decisiones a nivel estatal no tiene en cuenta los intereses de todos los actores del mercado. Opina que las leyes aprobadas con prisas suelen no reflejar las necesidades reales de los empresarios, especialmente de las pequeñas y medianas empresas. Como resultado, muchos empresarios sienten presión e incertidumbre sobre el futuro. Lafuente también señaló que no se debe regular de la misma forma la actividad de las grandes compañías y de los pequeños negocios, ya que sus capacidades y problemas son muy diferentes.
Preocupa especialmente el aumento de jóvenes que tienen dificultades para encontrar trabajo y desarrollar una vida independiente. El incremento de casos de depresión y la falta de motivación entre la juventud, según el presidente de la CEV, están relacionados con la imposibilidad de realizarse y acceder a una vivienda. Esto, a su vez, repercute negativamente en la economía y el futuro de la región.
La necesidad de cambios y nuevas prioridades
Lafuente subrayó que para atraer inversiones y potenciar el desarrollo empresarial es fundamental un entorno político estable. Hizo un llamamiento a las autoridades para que aprueben cuanto antes los presupuestos y pongan fin a las disputas políticas que frenan el desarrollo regional. En su opinión, solo el esfuerzo conjunto de empresarios, administración y sindicatos permitirá superar las dificultades actuales y crear condiciones para el crecimiento.
Entre las prioridades, Lafuente mencionó la reforma del sistema fiscal, que, según él, debe ser justa y no suponer obstáculos adicionales para los empresarios. También destacó la importancia de una gestión eficaz de los fondos públicos, de modo que los impuestos realmente beneficien a la sociedad. El asunto del reparto justo de la financiación entre las regiones sigue abierto y, según Lafuente, Valencia necesita un enfoque más equitativo por parte del gobierno central.
Mirando al futuro
Próximamente, Lafuente planea reforzar la colaboración con los sindicatos y otros representantes del sector empresarial. Considera que solo el diálogo permanente y la búsqueda de consensos permitirán encontrar soluciones que satisfagan a todas las partes. Ante la creciente polarización social y económica, el presidente de la CEV defiende la necesidad de centrarse en los problemas reales de la gente y dejar de lado las disputas políticas.
En general, la postura de Lafuente refleja un deseo de cambio y la voluntad de convertir a la Comunidad Valenciana en una región fuerte, competitiva y socialmente responsable. Su llamamiento a la estabilidad y el diálogo constructivo está calando entre los empresarios, que esperan medidas concretas y apoyo por parte de las autoridades.












