
En Madrid tuvo lugar un acontecimiento que ya es calificado como histórico para la España contemporánea. El rey Felipe VI decidió reconocer los méritos de tres figuras clave que desempeñaron un papel fundamental en la consolidación del Estado democrático. La Orden del Toisón de Oro, la máxima distinción que puede otorgar el monarca español, será ahora llevada por el ex presidente del Gobierno Felipe González, así como por dos de los últimos redactores vivos de la Constitución: Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón y Miquel Roca i Junyent.
La decisión de conceder esta distinción fue comunicada al Gobierno y no es un paso casual. Este año, España conmemora medio siglo desde la restauración de la monarquía y se acerca también al 50º aniversario de la coronación de Juan Carlos I. Fue precisamente en este periodo cuando el país atravesó una etapa compleja pero crucial: la transición de la dictadura a la democracia, consolidada por la Constitución de 1978.
La Orden del Toisón de Oro no es solo una bella reliquia. Es una de las más antiguas y prestigiosas distinciones europeas, creada en el siglo XV por el duque de Borgoña Felipe el Bueno (Philippe le Bon). La simbología de la orden se remonta a la mitología de la antigua Grecia y la historia de la dinastía de Borgoña. El collar de oro con la figura de un carnero es no solo señal de distinción, sino también recordatorio de lealtad y servicio al Estado. En España, el derecho a entregar esta condecoración corresponde exclusivamente al rey, y solo la reciben quienes han realizado una contribución excepcional al desarrollo del país y al fortalecimiento de la corona.
Hasta la fecha, Felipe VI solo había entregado la Orden del Toisón de Oro en dos ocasiones: a su madre, la reina Sofía, y a su hija, la princesa Leonor. Ahora, a esta breve lista se suman nombres de personas cuya labor se ha convertido en símbolo de consenso nacional y madurez política. La concesión de la distinción precisamente a estos políticos subraya el deseo del monarca de recordar el valor de la unidad y la paz logradas durante los años de transición a la democracia.
La entrega de la Orden del Toisón de Oro en 2025 no es solo un acto de reconocimiento, sino también una señal dirigida a la sociedad. En un contexto donde los fundamentos de la Constitución son cuestionados, el rey muestra su respeto a quienes estuvieron en los orígenes de la nueva España. Este acontecimiento ya ha generado un amplio debate y ha dado pie a la reflexión sobre el papel de la monarquía y la memoria histórica en la vida del país.












