
Este diciembre, en Navacerrada vuelve a ponerse en marcha una ruta navideña muy especial que ya se ha convertido en una tradición para muchas familias de Madrid. El tren, decorado con guirnaldas y luces, parte del centro del pueblo y lleva a los pasajeros a través de paisajes nevados hacia un auténtico cuento de invierno. Aquí, entre los bosques de pinos y las cumbres de las montañas, los niños pueden entregar personalmente sus cartas a los Reyes Magos, mientras los adultos tienen la oportunidad de revivir la magia de su infancia, aunque sea por un instante.
El recorrido dura aproximadamente una hora y se convierte en una verdadera aventura: los vagones están llenos de música, luces y un ambiente festivo. El tren avanza lentamente por caminos sinuosos, ofreciendo vistas de laderas cubiertas de nieve y densos pinares. Cada viaje es una oportunidad para sentirse protagonista de una historia navideña, donde los deseos y sueños se sienten más cerca de hacerse realidad.
Recorrido y ambiente
El tren parte de la Plaza de los Ángeles, situada en pleno corazón de Navacerrada. Desde aquí se dirige hacia el Valle de la Barranca, donde los visitantes son recibidos en una zona temática que recrea una auténtica “Casita de Navidad”. Todo está cuidado hasta el último detalle: decoraciones nevadas, luces centelleantes, melodías festivas y, por supuesto, la posibilidad de conocer al Paje Real, a quien los más pequeños confían sus cartas llenas de ilusiones.
La entrada a la Casita está permitida solo para quienes hayan llegado en tren. El tiempo de estancia dentro es limitado: una campana especial anuncia el final de la visita para que todos los visitantes puedan disfrutar del ambiente sin demorarse demasiado. Los adultos deben acompañar obligatoriamente a los niños, y para los más pequeños se recomienda el uso de mochilas portabebés, ya que los cochecitos se deben dejar en la estación de salida.
Horarios y entradas
La ruta festiva estará disponible del 12 de diciembre al 4 de enero, únicamente los viernes, sábados y domingos. Cada uno de estos días hay seis salidas: a las 12:30, 13:30, 17:30, 18:30, 19:30 y 20:30. Esto permite elegir entre un viaje de día, para disfrutar del paisaje montañoso con luz solar, o por la tarde, cuando las luces decorativas crean un ambiente acogedor y mágico.
El precio de la entrada es de 5 euros por persona. Se pueden adquirir previamente en línea o directamente en la estación, aunque los trayectos de la mañana suelen agotarse en los primeros días de venta. Los organizadores recomiendan planificar la visita con antelación, especialmente si se planea acudir en fin de semana, cuando la demanda es mucho mayor.
Recomendaciones prácticas
Debido a la gran afluencia de visitantes los fines de semana, el aparcamiento en Navacerrada puede ser complicado. Es mucho más cómodo utilizar el transporte público: se puede llegar en el tren de la línea C-9 de Cercanías o en el autobús 691, que sale del intercambiador de Moncloa en Madrid. No olvides abrigarte bien: en la sierra la temperatura puede ser mucho más baja que en la ciudad, y parte del recorrido, así como toda la zona de la Casa de Navidad, están al aire libre.
Para familias con niños pequeños es importante recordar que los cochecitos deben quedarse en la estación; para el recorrido, es mejor llevar una mochila portabebés o una bandolera. El tiempo de visita en la Casa está limitado para que todos los visitantes puedan entrar y no tengan que esperar demasiado su turno.
Actividades adicionales
El tren navideño no es la única atracción que espera a los visitantes de Navacerrada en estos días. En la zona de la Casa de Navidad hay espacios temáticos para fotos, pequeños puestos de feria y, en ciertas fechas, se puede ver no solo al Paje, sino también al propio Papá Noel o a los Reyes Magos. Los niños pueden participar en juegos interactivos y talleres, mientras que los adultos pueden disfrutar de chocolate caliente o dulces tradicionales.
Este proyecto forma parte de la estrategia de desarrollo turístico de la región, que busca atraer visitantes a las zonas de montaña y rurales de Madrid incluso en invierno. Los organizadores destacan que el tren de Navidad no es solo una diversión, sino también una oportunidad para descubrir la naturaleza y las tradiciones locales, pasar tiempo en familia y crear nuevos recuerdos.










