
Tormenta política en Madrid: dos recientes fallos del Tribunal Constitucional de España ponen en duda las actuaciones de Enrique Ossorio, presidente de la Asamblea de Madrid y uno de los colaboradores más cercanos de Isabel Díaz Ayuso. La oposición, visiblemente irritada, exige su dimisión inmediata y lo acusa de gestión autoritaria y de bloquear las iniciativas de sus rivales. El foco está puesto en el dominio absoluto del Partido Popular (PP) en el parlamento regional, donde Ossorio cumple un papel clave.
Anteriormente, Ossorio fue no solo vicepresidente y portavoz oficial del gobierno de Ayuso, sino también el autor de sus programas electorales. Es precisamente esta estrecha relación, según la oposición, la que le permitió ocupar la presidencia de la Asamblea y convertir el parlamento en una herramienta de confrontación política con el gobierno central. Los partidos de izquierda —Más Madrid, PSOE e incluso Vox— coinciden: la mayoría del PP se utiliza para silenciar sistemáticamente cualquier propuesta o voz alternativa.
Golpes judiciales
El Tribunal Constitucional examina ahora cuidadosamente varias denuncias de la oposición, incluyendo casos relacionados con cambios en la dirección del canal autonómico Telemadrid a favor del PP. En breve se espera la revisión de otra demanda de alto perfil, que podría afectar incluso la estructura de gestión de los medios en la región.
La líder de Más Madrid, Manuela Bergerot, calificó la última decisión judicial de “demoledora” y acusó a Ossorio de actuar únicamente en beneficio de Ayuso. Según ella, la actual situación es incompatible con los principios democráticos y la permanencia de Ossorio en el cargo supone un desafío directo al orden constitucional. Por su parte, los socialistas del PSOE consideran que no solo Ossorio debe dimitir, sino también la propia Ayuso.
Vetos y escándalos
Entre las iniciativas bloqueadas por la Asamblea figuran cuestiones sobre supuestas amenazas del jefe de gabinete de Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez, a una periodista, así como propuestas para investigar tramas de colaboración en la sanidad donde trabaja la pareja de la presidenta regional. La oposición insiste en que estos temas se silencian deliberadamente para evitar que salgan a la luz hechos incómodos.
Vox, que anteriormente respaldaba al PP, también ha acudido ahora al Tribunal Constitucional acusando a la Mesa de la Asamblea de rechazar sistemáticamente y de forma arbitraria sus iniciativas. Sin embargo, representantes parlamentarios sostienen que, mientras no lleguen decisiones oficiales del tribunal, es prematuro entrar en valoraciones.
Aumento de la tensión
Con la llegada de Ossorio a la presidencia de la Asamblea, los conflictos entre los partidos se intensificaron aún más. Sus reiteradas prohibiciones públicas de debatir temas delicados, incluida su propia implicación en el investigado “caso FP”, provocaron duras críticas por parte de la izquierda. La oposición lo acusa de actuar con parcialidad: supuestamente, reacciona de inmediato ante infracciones de Más Madrid, PSOE o Vox, pero ignora acciones similares del PP.
Durante el mandato de Ossorio, el parlamento impulsó una investigación sobre el caso de Begoña Gómez, lo que muchos interpretan como un intento de desacreditar al gobierno de Pedro Sánchez. La oposición denuncia una “deriva autoritaria” y “censura”, e incluso algunos diputados han recurrido a los tribunales por haber sido privados de la palabra en el pleno.
Maniobras legislativas
En las próximas semanas, el Tribunal Constitucional estudiará el recurso del PSOE contra la aprobación exprés de la ley sobre Telemadrid, que permitió al PP y Vox hacerse con el control del canal autonómico. Los socialistas consideran que este procedimiento privó a los diputados del derecho a presentar enmiendas, vulnerando así los estándares democráticos.
Otros asuntos polémicos siguen en la agenda del tribunal: la ley de suelo, la llamada “ley ómnibus” con la que Ayuso y el PP introdujeron decenas de reformas en una sola sesión, así como la negativa a crear una comisión para investigar la asociación Madrid Network. Según la oposición, esta última está relacionada con pagos a una empresa fundada por el exministro Cristóbal Montoro, actualmente imputado.
Problemas estructurales
Las decisiones de la Asamblea, tomadas bajo la dirección de Ossorio y sus predecesores, provocan regularmente el descontento de la oposición. Especialmente polémica resulta la prohibición de debatir temas relacionados con legislaturas anteriores, lo que permite al PP evitar investigaciones incómodas, como las relativas a los contratos de mascarillas durante la pandemia. En aquel momento, a pesar de la clara vinculación con el actual gobierno, se negó a la oposición el derecho a plantear estas cuestiones.
Todo esto genera un ambiente de profunda desconfianza y tensión política en Madrid. La oposición lo dice abiertamente: considera que las acciones de Ossorio y su equipo representan una amenaza directa para las instituciones democráticas de la región. Se avecinan nuevos litigios y, posiblemente, enfrentamientos aún más intensos en el pleno de la Asamblea.












