
Por primera vez en la historia de las universidades de Galicia, la dirección de la mayor institución académica de la región pasa a manos de una mujer. Este hecho ha generado un notable impacto entre estudiantes y profesores, ya que los cambios afectan no solo a la política interna, sino también al papel social de la universidad en la vida regional. Según destaca El País, los resultados de la votación sorprendieron a muchos, mientras que la alta participación estudiantil demostró que la educación y el futuro de la juventud siguen siendo temas centrales para la sociedad.
Nueva etapa para la universidad
Rosa Crujeiras, experta en matemáticas y estadística, se ha convertido en la primera rectora de la Universidad de Santiago. Su victoria en la segunda vuelta con el 61% de los votos fue contundente, superando a su rival Maite Flores por 20 puntos. Ambas candidatas accedieron a la segunda ronda tras una participación récord en la primera fase, celebrada el 12 de febrero. Esta vez, la implicación del estudiantado volvió a superar la media habitual, lo que refleja un creciente interés en la gestión universitaria.
Rosa Crujeiras nació en 1978 en la aldea de Artes, situada en el municipio de Ribeira (A Coruña). Es profesora de estadística y métodos de investigación en la facultad de matemáticas, y hasta hace poco dirigía el Centro de Investigación y Tecnología Matemática de Galicia (CITMAga). Durante la campaña, Crujeiras subrayó en varias ocasiones sus raíces en una familia de pescadores y el valor de la universidad como herramienta de transformación social.
Problemas y retos
El nuevo equipo directivo enfrenta tareas difíciles. La oleada de jubilaciones previstas entre los empleados de la universidad podría causar una escasez de personal en los próximos años. Crujeiras propuso abordar este desafío de forma gradual, implementando programas de mentoría y un enfoque individual para cada departamento. Además, el acceso a la vivienda para los estudiantes es un problema urgente: encontrar alojamiento asequible en Santiago se vuelve cada vez más complicado, y este tema fue uno de los ejes clave en los debates electorales.
La rectora promete colaborar con los ayuntamientos de Santiago y Lugo para ampliar la oferta de alquiler asequible y poner en marcha proyectos de convivencia entre estudiantes y personas mayores. Según Crujeiras, la situación de la vivienda ya se ha convertido en un problema social que exige soluciones urgentes.
Campaña electoral y competencia
Maite Flores, profesora de física y óptica, obtuvo el 41 % de los votos y se convirtió en una rival inesperada para la favorita de la contienda. A pesar de no ser tan conocida, logró llegar a la segunda vuelta, algo que sorprendió a muchos observadores. Durante la campaña, Flores enfrentó críticas y acusaciones dirigidas a su equipo, además de denunciar la difusión de rumores falsos y grafitis ofensivos en las aulas. Crujeiras, por su parte, condenó la retórica agresiva y llamó al respeto entre los candidatos.
En las elecciones participaron más de 28.000 miembros de la comunidad universitaria, de los cuales más de 24.000 eran estudiantes. En la primera vuelta, celebrada en febrero, quedaron eliminadas otras dos candidatas: María José López Couso y Alba Nogueira. La alta participación estudiantil se explica por la posibilidad de votar online, una opción que se ha convertido en estándar en este tipo de procesos.
Contexto y consecuencias
Tras finalizar la votación, se abre un periodo de presentación de apelaciones que estará vigente hasta el 20 de marzo. Los resultados definitivos y el nombramiento oficial del nuevo rector se anunciarán el 23 de marzo. Según informa El País, estos comicios pueden marcar un punto de inflexión para todo el sistema de educación superior de Galicia, estableciendo nuevos estándares de transparencia y participación estudiantil.
En los últimos años, en España cada vez más mujeres asumen cargos directivos en universidades, reflejando una tendencia general hacia la igualdad de género en el ámbito educativo. Por ejemplo, en 2024 se produjeron cambios similares en las universidades de Madrid y Barcelona, donde por primera vez se eligieron rectoras. El aumento de mujeres en puestos clave está impulsando la renovación de los programas de estudio y la introducción de nuevas formas de gestión en los centros. Estos avances van acompañados de un debate activo sobre el acceso a la educación y la movilidad social, que se convierte en un tema central para todo el país.











