
En Málaga ha surgido un método inusual para combatir la invasión de mosquitos y la amenaza del virus del Nilo Occidental. Una empresa local ha optado por usar murciélagos como defensa natural en lugar de los productos químicos tradicionales. Esta estrategia no solo ayuda a controlar la población de insectos, sino que también contribuye a preservar el equilibrio ecológico de la región.
Actualmente, en toda la provincia se han instalado más de 140 casetas especiales para murciélagos, cada una capaz de alojar hasta medio centenar de ejemplares. Antes de colocar los refugios, los especialistas estudian detenidamente el terreno para identificar las zonas con mayor concentración de insectos. Una vez instaladas, los animales encuentran por sí mismos sus nuevos hogares, aunque este proceso puede tardar desde varias semanas hasta un año.
Un solo murciélago puede eliminar hasta tres mil insectos en una noche, incluidos mosquitos, polillas y langostas. Por ello, son aliados indispensables en la lucha contra las plagas, especialmente en las zonas donde se han detectado casos del virus del Nilo Occidental. En 2024 se registró el primer caso en humanos en la provincia y, en toda Andalucía, el número de afectados superó el centenar, de los cuales diez fallecieron.
Ahorro y compromiso con el medioambiente
El uso de murciélagos permite reducir significativamente los gastos en pesticidas para el tratamiento de los terrenos. Según estimaciones de los expertos, el ahorro anual podría alcanzar los 10 millones de euros solo en el sector agrícola. Además, eliminar los productos químicos disminuye el daño a aves y anfibios, que a menudo sufren intoxicaciones junto con los insectos.
Actualmente, nueve municipios de Málaga, entre ellos Alhaurín de la Torre, Antequera, Cártama y otros, se encuentran en zona de alto riesgo. En 2025, gracias a las medidas preventivas, los casos de infección se redujeron a solo tres en toda Andalucía. Sin embargo, la amenaza persiste y los especialistas siguen desarrollando métodos biológicos de protección.
Desmontando mitos y proyectos educativos
La empresa no se limita a instalar refugios. Sus empleados llevan a cabo numerosas labores de divulgación: organizan charlas en colegios, participan en eventos locales y realizan excursiones nocturnas, donde los asistentes pueden observar murciélagos y escuchar sus señales ultrasónicas con equipos especiales.
Uno de los principales objetivos es desterrar los estereotipos sobre los murciélagos. Contrario a las creencias populares, la mayoría de las especies no se alimenta de sangre, no ataca a las personas ni se enreda en el pelo. En Europa, no existen especies capaces de morder la piel humana. Estos animales desempeñan un papel fundamental en el equilibrio natural y no merecen su mala fama.
Tecnología y realidad virtual al servicio de la naturaleza
Para llamar la atención sobre la importancia de preservar los murciélagos, la empresa ha lanzado un innovador proyecto que emplea tecnologías 3D y realidad virtual. Ahora, cualquier persona puede “visitar” auténticas cuevas donde habitan colonias de murciélagos y descubrir más sobre la vida de estos enigmáticos animales sin alterar su tranquilidad. Este enfoque fomenta una actitud responsable hacia la naturaleza y apoya las iniciativas ecológicas.











