
Las autoridades de Andalucía han anunciado el lanzamiento de un ambicioso programa que prevé la construcción de casi 41.000 nuevas viviendas en terrenos municipales. Esta medida responde a la aguda escasez de viviendas en la región, problema que en los últimos años no ha hecho más que agravarse.
A principios de año se aprobó un decreto especial que permitió a las administraciones locales reconsiderar el uso de varios terrenos. Ahora, en estos espacios se podrán construir no solo inmuebles comerciales o oficinas, sino también viviendas. Como resultado, más de ocho mil pisos se edificarán en áreas anteriormente destinadas a otros fines, incluidas antiguas zonas industriales e incluso edificios previamente utilizados por entidades estatales.
La superficie total de los terrenos destinados a estas construcciones supera el millón y medio de metros cuadrados. Las nuevas viviendas se distribuirán en 659 áreas distintas en las principales ciudades de la comunidad autónoma. El programa se centrará, en primer lugar, en municipios con más de 100.000 habitantes, entre los que se incluyen las ocho capitales provinciales, así como localidades como Jerez, Algeciras, Cádiz, Marbella, Dos Hermanas y Roquetas de Mar.
El mayor número de nuevas viviendas está previsto en Málaga, con más de 8.500 unidades. Le siguen Sevilla y Dos Hermanas, donde se construirán 7.500 y 6.800 viviendas respectivamente. Es interesante destacar que la provincia de Sevilla cuenta con el mayor número de terrenos aptos para la edificación, aunque la escasez de viviendas se siente con mayor intensidad en la propia Málaga. En Marbella, a pesar de la alta demanda, solo se ha reservado espacio para 172 viviendas nuevas.
Las autoridades regionales apuestan por la colaboración con promotores privados para acelerar el proceso y hacer la vivienda más accesible para los residentes. Al mismo tiempo, se subraya que el Estado se encargará de proyectos que no resulten atractivos para el sector privado. Arquitectos y expertos del sector inmobiliario señalan que para solucionar el problema de la vivienda no solo es necesario construir más, sino también replantear la planificación, por ejemplo, aumentando la altura de los edificios y reduciendo la superficie de los pisos para adaptarlos a las necesidades actuales de las familias.
La presentación del nuevo programa se realizó con la participación de representantes de empresas constructoras y asociaciones profesionales. Las autoridades regionales estiman que la implementación del proyecto permitirá cubrir aproximadamente una cuarta parte del déficit actual de vivienda registrado en las estadísticas oficiales. Sin embargo, no todos en la región apoyan la iniciativa: algunas organizaciones sociales consideran que las nuevas leyes fomentan principalmente la construcción, sin resolver realmente el problema de la accesibilidad a la vivienda.












