
En Barcelona, agentes de la Guardia Civil detuvieron a uno de los representantes más peligrosos y buscados de la mafia italiana. El hombre, considerado una figura clave en una importante organización criminal, fue arrestado tras una prolongada operación conjunta de las fuerzas de seguridad españolas e italianas.
El detenido está acusado de liderar una red dedicada al tráfico de drogas, la extorsión y el comercio ilegal de armas y explosivos. En diciembre del año pasado, las autoridades italianas emitieron una Orden de Detención y Entrega Europea contra él, lo que permitió iniciar su búsqueda internacional.
Según la investigación, tras ser acusado en Italia, el hombre abandonó el país y se trasladó a España. Aquí intentó eludir la justicia utilizando documentos falsos y residiendo con su familia en la provincia de Alicante.
Los carabineros italianos, que dirigen la investigación, contactaron a sus homólogos españoles para coordinar las acciones. Durante varios meses, ambos países mantuvieron un intercambio de información constante, lo que permitió localizar al fugitivo. Finalmente, gracias a los esfuerzos conjuntos, fue localizado en Alicante, donde llevaba una vida discreta e intentaba no llamar la atención.
Durante la vigilancia, se determinó que el sospechoso viajaba regularmente a Barcelona por asuntos personales. Esto permitió a las fuerzas de seguridad españolas organizar una serie de operaciones en la capital catalana. Finalmente, en agosto de este año, el hombre fue detenido en uno de los barrios de la ciudad.
Durante el registro, se le encontraron varios documentos de identidad falsos, una gran suma de dinero en efectivo, relojes de lujo, joyas de oro, así como varios teléfonos móviles y tarjetas SIM que utilizaba para comunicarse con sus cómplices en España e Italia.
Tras la detención, el sospechoso fue trasladado al Juzgado Central de Instrucción, donde se decide su posible extradición a Italia para continuar con el proceso judicial. La Guardia Civil española destacó que el éxito de la operación fue posible gracias a la estrecha colaboración con los colegas italianos y al intercambio eficiente de información.
En la operación participaron agentes de la unidad de búsqueda de fugitivos de la Guardia Civil, así como representantes de la policía judicial de Cataluña y del departamento de investigación de los carabinieri de la provincia de Latina. La acción conjunta permitió desmantelar la actividad de uno de los delincuentes más peligrosos buscados a nivel internacional.











