
En Barcelona, se intensifican las negociaciones entre los sindicatos y las autoridades municipales sobre el futuro de las condiciones laborales para casi 15.000 empleados del ayuntamiento. El objetivo principal es reducir la jornada laboral estándar de 37,5 a 35 horas semanales. Además, se discuten garantías adicionales: el derecho a la ‘desconexión digital’ fuera del horario laboral, la posibilidad de movilidad entre distritos, así como nuevos tipos de permisos y esquemas flexibles de reducción de la jornada.
Desde comienzos de año, representantes de los principales sindicatos —CC OO y UGT— se reúnen regularmente con la administración municipal. Según señalan, ya se han acordado los parámetros principales para la mayoría de los trabajadores del llamado ‘horario general’: unos 10.000 empleados que trabajan principalmente por las mañanas y solo una vez por semana realizan un turno vespertino. Para otros colectivos, como la policía local (Guardia Urbana) y los bomberos, los detalles aún se están definiendo, ya que sus calendarios son más complejos y requieren un enfoque específico.
Posiciones de las partes
Los sindicatos insisten en que la reducción de horas no debe afectar los salarios ni la calidad de los servicios prestados. Aspiran a firmar un nuevo acuerdo antes de finalizar el año, para que entre en vigor en 2025 y se mantenga hasta 2028. Sin embargo, no todos están de acuerdo con los cambios propuestos. Por ejemplo, el sindicato CGT expresa su preocupación de que una reducción de la jornada pueda sobrecargar al resto del personal e incluso llevar al recorte de algunos servicios para los ciudadanos.
Los empleados del Instituto Municipal de Servicios Sociales expresaron un descontento particular. Ya han anunciado protestas, argumentando que ya trabajan al límite de sus capacidades y que las colas para recibir ayuda social no dejan de crecer. Según ellos, las nuevas normas podrían agravar la situación si no se refuerza el número de trabajadores.
Detalles del acuerdo
En el proceso de negociación participan representantes de cuatro sindicatos: cinco de CC OO, cuatro de UGT, tres de CSIF y tres de CGT. Según María Rosa Tomás, dirigente de CC OO en el municipio, el principal logro será la reducción de la jornada laboral sin pérdida salarial. Destaca que para algunas categorías de trabajadores, como aquellos con horarios atípicos, podrían introducirse compensaciones adicionales.
Pablo Romero, de UGT, recuerda que en la ciudad ya existen horarios reducidos durante el verano y en Navidad. Ahora el objetivo es aplicar las nuevas condiciones a todos, incluidos los empleados de los servicios sociales, guarderías infantiles, bomberos y policías. Es fundamental que ninguna categoría quede excluida de la reforma.
Retos y preocupaciones
Las autoridades municipales subrayan que las negociaciones están cerca de finalizar. Buscan un equilibrio entre la mejora de las condiciones laborales y el mantenimiento de una alta calidad en la atención a la ciudadanía. Admiten que la reducción de la jornada laboral es una reivindicación sindical histórica, pero su puesta en marcha requiere un análisis minucioso, especialmente en el caso de quienes trabajan a turnos o en servicios de emergencia.
Al mismo tiempo, algunos empleados temen que las nuevas medidas puedan suponer una carga adicional para departamentos ya sobrecargados. Algunos sindicatos exigen no solo la reducción de la jornada laboral, sino también el aumento de personal para evitar el deterioro de la calidad de los servicios.
Próximos pasos
Se espera que la versión final del acuerdo sea sometida a votación en el pleno municipal. Si el documento recibe luz verde, las nuevas normas entrarían en vigor el próximo año. Por ahora, las partes siguen negociando los detalles para atender los intereses de todos los colectivos de trabajadores y evitar interrupciones en el funcionamiento de los servicios municipales.
Por si no lo sabía, el Ayuntamiento de Barcelona es uno de los mayores empleadores de la ciudad, con más de 14.000 trabajadores en diversos sectores: desde administrativos hasta personal de emergencias y centros sociales. Los sindicatos CC OO y UGT tradicionalmente lideran las negociaciones con las autoridades, defendiendo los intereses de la mayoría del personal municipal. La reducción de la jornada laboral se debate en España desde hace varios años y Barcelona podría convertirse en una de las primeras grandes ciudades en aplicar estos cambios.











