
En España está por finalizar el periodo en el que se puede solicitar la prestación para mayores de 52 años bajo las condiciones anteriores. El Servicio Público de Empleo ha advertido: quienes hayan nacido en 1973 o antes disponen de muy poco tiempo para acogerse a las normas antiguas. Este año entran en vigor nuevas disposiciones que afectarán tanto a los requisitos para los solicitantes como al propio proceso de tramitación de las ayudas.
Esta ayuda está destinada a quienes llevan mucho tiempo sin poder encontrar empleo, pero siguen cotizando al sistema de Seguridad Social. Esto permite mantener los derechos a la futura pensión y garantiza unos ingresos mínimos. El importe mensual corresponde actualmente al 80% del indicador IPREM, y el dinero se ingresa en la cuenta bancaria entre los días 10 y 15 del mes siguiente al periodo correspondiente. Se puede recibir la prestación hasta alcanzar la edad de jubilación, que en España es actualmente de 66 años. La solicitud debe presentarse, como máximo, 15 días después de finalizar el periodo principal de cobro de la prestación por desempleo.
La prestación puede solicitarse tanto a través del portal online del servicio de empleo como de forma presencial en la oficina correspondiente. Para ello, es necesario aportar los datos bancarios, una declaración de ingresos y el documento de identidad. Es fundamental que los ingresos del solicitante no superen el 75% del salario mínimo, además de estar inscrito oficialmente como demandante de empleo.
La ayuda no está disponible solo para ciudadanos españoles. También pueden solicitarla extranjeros, exreclusos sin derecho a otras prestaciones, así como personas declaradas aptas para trabajar tras una pérdida parcial de capacidad laboral. Además, pueden optar a esta ayuda quienes hayan trabajado entre 93 y 359 días pero no tengan derecho a la prestación ordinaria por desempleo.
Entre los principales cambios introducidos por la reforma destaca la obligación de presentar la declaración de la renta incluso con bajos ingresos. Esta medida busca aumentar la transparencia y el control en la distribución de las prestaciones. Otro cambio relevante es la posibilidad de compatibilizar la ayuda con un empleo, lo que facilitará el regreso al mercado laboral y hará que el proceso de adaptación sea más flexible.
Las autoridades confían en que las nuevas normas facilitarán el acceso a las ayudas, reducirán la burocracia y permitirán una respuesta más rápida a las situaciones individuales. Sin embargo, quienes deseen acogerse a las condiciones anteriores deben darse prisa: queda muy poco tiempo para presentar la solicitud. Para obtener información detallada, se recomienda acudir a las oficinas de empleo o utilizar los servicios electrónicos de consulta.












