
Exigencias europeas para la construcción: nuevas normas
En los países de la Unión Europea entran en vigor normas actualizadas sobre la eficiencia energética de los edificios. Según la directiva aprobada, para 2030 todas las nuevas construcciones deberán ser libres de emisiones nocivas. Para 2050, todo el parque residencial deberá alcanzar la neutralidad climática. Estas medidas buscan reducir el impacto ambiental y mejorar la calidad de vida.
España muestra altos índices
En España, en los últimos cinco años, el 95% de las viviendas y casas nuevas ya cumplen con los estrictos estándares de eficiencia energética. Más de la mitad han obtenido la calificación más alta, clase A; otro 39% cuentan con la clase B. El resto se distribuye entre las categorías C, D y E, y la proporción de edificios con bajas calificaciones es mínima. Los promotores están implementando activamente tecnologías modernas para adaptarse a los requisitos europeos.
Problemas del parque de viviendas antiguo
Sin embargo, la mayor parte de las viviendas existentes en el país se construyó antes de que la certificación fuera obligatoria. Actualmente, en España hay más de 26 millones de viviendas, y solo una pequeña parte de ellas destaca por sus altas características energéticas. Entre las viviendas de segunda mano, menos del 1% ostenta la clase A o B, mientras que más del 70% corresponde a la clase E. El resto se reparte entre las categorías F, G, D y C. Esto supone retos importantes para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones.
Planes de modernización y perspectivas
Según las nuevas normas, para 2033 todas las viviendas deberán tener al menos una calificación D. Esto significa que aproximadamente el 80% del parque residencial actual necesita ser renovado. En los próximos 25 años se llevará a cabo un amplio programa de modernización de edificios para adecuarlos a los estándares europeos. Las autoridades y las empresas constructoras ya están elaborando planes para llevar a cabo estas tareas.












