
En España ha comenzado un proyecto que podría transformar la forma habitual de financiar el sector inmobiliario. En la localidad costera de Calella, en Cataluña, se inició la construcción de un complejo residencial financiado, por primera vez en el país, no mediante la tradicional hipoteca bancaria, sino a través de un innovador instrumento: el crédito tokenizado. El importe de la operación asciende a un millón de euros, suma que ya está prácticamente reunida gracias a inversores privados e institucionales que adquieren tokens digitales.
En lugar de recurrir al banco para solicitar una hipoteca, los promotores del proyecto han propuesto una alternativa: cualquier persona interesada puede invertir adquiriendo un token por 1.000 euros. El umbral mínimo de participación es bajo y la rentabilidad anual prometida se sitúa en el 10 %. El plazo de retorno de la inversión es de solo 12 meses, y el pago se realiza en un solo desembolso, no de forma mensual como ocurre con las hipotecas tradicionales.
Un nuevo modelo
El proyecto se basa en la idea de hacer el mercado inmobiliario más accesible y líquido. La tokenización permite dividir una hipoteca en múltiples participaciones digitales, cada una con su propio código de identificación único (ISIN). Esto abre la puerta a una amplia gama de inversores que antes no podían acceder a este tipo de operaciones debido a los altos requisitos de entrada o a procedimientos complejos.
Los organizadores destacan que este enfoque no solo agiliza el proceso de captación de fondos, sino que también lo hace más transparente. Los inversores pueden seguir el estado de sus aportaciones en tiempo real, y el proyecto en sí se vuelve más flexible y resistente a las fluctuaciones del mercado. Como resultado, la financiación de la construcción de viviendas trasciende el monopolio bancario y se convierte verdaderamente en un proceso popular.
Ventajas para todos
Para el promotor, esto significa la posibilidad de obtener rápidamente la suma necesaria sin largas negociaciones bancarias ni la obligación de presentar extensos paquetes de documentos. Para los inversores, representa la oportunidad de diversificar su cartera invirtiendo en el sector real de la economía, y no solo en instrumentos financieros tradicionales.
El inmueble en sí es un edificio residencial de 18 apartamentos con aparcamiento, piscina y zonas comunes de descanso. Se ha prestado especial atención a los cinco áticos, que cuentan con terrazas privadas y piscinas propias. El complejo está situado a solo 20 metros de la playa, lo que lo hace especialmente atractivo para futuros residentes e inversores.
Tecnología y mercado
La tokenización inmobiliaria no es solo una palabra de moda, sino una herramienta real que ya se utiliza en España. Además de este proyecto, en el mercado surgen otros ejemplos: las empresas emiten bonos tokenizados y algunas compañías operan completamente bajo un modelo digital de gestión de activos. Esto permite agilizar las transacciones y reducir los costes asociados a intermediarios y trámites burocráticos.
En este caso, la implementación técnica está a cargo de la plataforma Alius Capital, filial de Token City. Es a través de ella que los inversores adquieren los tokens y reciben toda la información necesaria sobre el desarrollo del proyecto. Hasta la fecha, de los 1.000 tokens disponibles, ya se han vendido 881 y queda menos de un mes para el cierre de la campaña.
El futuro de las inversiones
Expertos consideran que este tipo de proyectos podría convertirse en el nuevo estándar del mercado inmobiliario. La posibilidad de captar fondos rápidamente, la transparencia de las operaciones y el acceso para el público general hacen que la tokenización sea atractiva tanto para desarrolladores como para inversores. En un contexto de creciente competencia y mayores exigencias bancarias, herramientas como estas son cada vez más demandadas.
En España ya existe experiencia en la emisión de deuda tokenizada, así como en compañías que operan enteramente a través de plataformas digitales. Empresas financieras y tecnológicas exploran activamente nuevas oportunidades relacionadas con la tokenización de distintos activos, desde depósitos bancarios hasta fondos de inversión y acciones.
Si no lo sabía, la empresa OTESA, promotora del proyecto en Calella, está especializada en la gestión y desarrollo de complejos residenciales en Cataluña. El soporte tecnológico corre a cargo de Token City, una de las plataformas líderes en tokenización de activos en España, mientras que la consultoría la aporta JV20. Alius Capital, filial de Token City, se encarga de la organización y venta de los tokens. Todas estas empresas impulsan activamente soluciones digitales en el mercado inmobiliario tradicional, abriendo nuevas oportunidades para inversores y promotores.












