
En España ha comenzado una subasta pública inusual: se han puesto a la venta un Ferrari FF y un Mercedes G 63 que anteriormente pertenecieron a integrantes del narcotráfico. Ambos vehículos fueron confiscados en el marco de la lucha contra el tráfico ilegal de drogas y ahora buscan nuevos propietarios. El precio inicial de cada lote es de tan solo 150 euros, lo que ha despertado un notable interés entre aficionados y coleccionistas de automóviles.
La subasta está organizada por un organismo gubernamental encargado de ejecutar la estrategia nacional antidroga. El proceso de pujas ya está abierto y finalizará el jueves, 25 de septiembre. Cualquier interesado puede probar suerte y, quizás, convertirse en dueño de uno de estos prestigiosos coches por un precio incomparable al del mercado.
Estos vehículos pasaron a formar parte de un fondo estatal especial que recibe los activos incautados durante las investigaciones sobre tráfico de drogas y delitos relacionados. La gestión de este fondo corresponde al Ministerio de Sanidad, y los fondos obtenidos con la venta se destinan a financiar programas de prevención, apoyo y reinserción social para personas afectadas por la drogodependencia.
El año pasado, este fondo distribuyó más de 28 millones de euros. En los últimos meses, en subastas similares, ya se han vendido no solo coches, sino también yates, maquinaria de construcción e incluso bienes inmuebles. La mayor parte de los ingresos se destina a reducir la demanda de sustancias prohibidas, y el resto, a reforzar la labor policial y aduanera en la lucha contra el crimen.
La aparición en las subastas de vehículos como el Ferrari FF y el Mercedes G 63 destaca la magnitud de las operaciones de incautación de bienes a grupos criminales. Para el Estado, esto no solo representa una forma de aumentar el presupuesto, sino también una oportunidad para apoyar importantes iniciativas sociales orientadas a la rehabilitación e integración de exdrogodependientes.












