
La Unión Europea ha aprobado cambios significativos en las normas para la obtención del permiso de conducir. Ahora, los adolescentes de 17 años podrán conducir un automóvil siempre que estén acompañados por un adulto. Esta medida busca facilitar el acceso de los jóvenes a la conducción sin comprometer la seguridad vial.
Las nuevas disposiciones establecen que los permisos de conducir tendrán una vigencia de hasta 15 años y que su versión electrónica podrá descargarse en el teléfono móvil. Se espera que esto simplifique la vida de los conductores y reduzca la burocracia. No obstante, para las personas mayores de 65 años, el período de validez podría ser más corto, lo que les obligaría a realizar exámenes médicos o cursos adicionales con mayor frecuencia.
Se ha puesto especial énfasis en la formación de los futuros conductores. La educación será más estricta: se introduce un periodo de prueba obligatorio de dos años para los principiantes, mayores exigencias sobre conocimientos de ángulos muertos, sistemas de asistencia modernos, apertura segura de puertas y los riesgos asociados al uso del teléfono al volante. Las autoescuelas deberán incrementar la información sobre la seguridad de peatones, niños y ciclistas.
También se introducen nuevos requisitos médicos: para obtener o renovar el permiso será obligatoria una revisión de la vista y del estado cardíaco. Sin embargo, los países podrán sustituir este examen por un sistema de autoevaluación o alternativas nacionales para conductores de coches y motocicletas.
La reforma también ha afectado a los conductores profesionales. Ahora es posible obtener el permiso de camión a partir de los 18 años y el de autobús desde los 21, siempre que se tenga un certificado de aptitud profesional. Se espera que esto ayude a solucionar la escasez de personal en el sector del transporte y facilite el trabajo de los voluntarios, como bomberos y rescatistas.
Se endurecen significativamente las sanciones por infracciones: el exceso de velocidad, la conducción bajo los efectos del alcohol o drogas serán castigados con mayor severidad, y las penas serán iguales en todos los países de la UE. Si un conductor infringe las normas en el extranjero, la información sobre la retirada o restricción del permiso se transmitirá al país donde fue emitido, para que la sanción no quede sin consecuencias.
Las autoridades confían en que estos cambios ayudarán a reducir el número de accidentes y muertes en las carreteras, y harán que el proceso de obtención y uso del permiso de conducir sea más moderno y cómodo para los ciudadanos.












