
En la Comunidad de Madrid, la situación de la vivienda se vuelve cada vez más tensa. En los últimos seis años, el precio por metro cuadrado en Madrid ha aumentado casi dos tercios, y los alquileres han subido casi la mitad. Las autoridades regionales, lideradas por Ayuso, han decidido ampliar el programa «Mi primera vivienda» para incluir a quienes ya han cumplido 50 años. Anteriormente, solo los ciudadanos menores de 40 podían acceder a esta oportunidad.
Esta medida implica, de hecho, un reconocimiento: incluso personas con una sólida trayectoria laboral e ingresos estables se encuentran con la imposibilidad de obtener una hipoteca para comprar su primera vivienda. Para muchas familias, la búsqueda de un hogar propio se convierte en un proceso prolongado y tenso. Si el alquiler lleva tiempo siendo un desafío, la compra de una vivienda resulta para la mayoría de los residentes del área una meta prácticamente inalcanzable.
Los planes del gobierno regional contemplan no solo ampliar el rango de edad para recibir ayudas, sino también poner en marcha nuevos proyectos de construcción. Las autoridades pretenden agilizar la tramitación de documentos y aumentar el número de terrenos disponibles para edificar, con el objetivo de evitar el déficit de suelo durante la próxima década. Cada año se crean unas 30.000 nuevas familias en la región y, si no se toman medidas, pronto podrían agotarse los espacios libres.
Al mismo tiempo, el gobierno de Madrid se ha negado a aplicar la ley estatal que permitiría limitar el aumento de los alquileres en decenas de municipios de la región. Esta decisión ha generado una ola de críticas, ya que los precios de la vivienda de segunda mano en España ya han superado los récords registrados durante la burbuja inmobiliaria. En el último año, los pisos de obra nueva en Madrid han subido más de un 13 por ciento, y la vivienda de segunda mano casi en la misma proporción.
En los próximos días, Ayuso presentará un paquete completo de nuevas iniciativas. Entre ellas se encuentra una nueva reforma de la Ley del Suelo, un aumento de la superficie y densidad edificatoria para vivienda social, así como la posibilidad de destinar parcelas residenciales que anteriormente estaban destinadas a otros usos. En Leganés se planea crear un consorcio para construir más de cuatro mil viviendas, y el programa «Vive Solución Joven» para menores de 35 años se ampliará con mil nuevos pisos.
Sin embargo, pese a los anuncios, muchos vecinos de la región son escépticos sobre los resultados reales. En los seis años transcurridos desde las primeras promesas de construir 25.000 viviendas para jóvenes y familias, las autoridades solo han entregado menos de cinco mil. La oposición acusa al gobierno regional de que el número de proyectos anunciados supera ampliamente al de viviendas realmente construidas. Además, se escuchan llamamientos a aplicar la ley estatal para reducir los alquileres y destinar el ahorro a desarrollar nuevos programas de apoyo.
La cuestión de la accesibilidad de la vivienda en Madrid sigue siendo una de las más urgentes. Las autoridades prometen nuevas medidas, pero los residentes esperan no solo palabras, sino cambios reales en el mercado inmobiliario.












