
En los últimos años, los habitantes de Madrid se enfrentan cada vez más a largas esperas para recibir atención médica. Entre agosto de 2019 y agosto de 2025, el número de personas en lista de espera para una consulta, prueba diagnóstica u operación aumentó casi en dos tercios. Esta situación no solo se refleja en las estadísticas, sino también en las historias de vida de personas concretas.
Arturo García Mercado, residente en la zona sur de la ciudad, atravesó una dura experiencia: en 2022 le diagnosticaron cáncer de recto. El diagnóstico llegó tras un año de espera y numerosas pruebas. Cuando finalmente detectaron la enfermedad, la cirugía ya no era posible. El tratamiento comenzó solo tres meses después y las secuelas de la terapia se manifestaron durante un año más. Cuando en enero de 2025 le encontraron nuevamente una lesión sospechosa, le dieron cita para una tomografía computarizada con una espera de nueve meses. La demora resultó insoportable y solo gracias a sus gestiones pudo adelantar la prueba a dos semanas. Por suerte, el tumor resultó ser benigno, pero el proceso de espera dejó una huella profunda.
El caso de Arturo es solo uno entre muchas historias similares que se esconden detrás de los datos estadísticos. En agosto de 2025, Madrid registró más de un millón de citas para consultas médicas, pruebas y operaciones. Para comparar, hace seis años había poco más de 620 mil citas. Actualmente, el tiempo de espera para una operación ha aumentado casi una semana en comparación con 2019. Las pruebas diagnósticas se retrasan hasta tres semanas y las consultas con especialistas, un mes.
Las autoridades regionales atribuyen el aumento de las listas de espera al crecimiento demográfico: en seis años, la población de Madrid ha aumentado en aproximadamente medio millón de personas. Además, señalan que esta tendencia también se observa en otras regiones del país, especialmente tras la pandemia. Agosto es tradicionalmente un mes complicado para la sanidad debido a las vacaciones, pero en 2019 y 2025 la situación fue similar.
Sin embargo, expertos y representantes de la oposición apuntan a otras causas. Entre ellas destacan la financiación insuficiente crónica del sistema sanitario, la falta de personal y la fuga de profesionales al sector privado. Algunos consideran que las autoridades regionales desvían a propósito a los pacientes hacia clínicas privadas, lo que solo empeora la situación en los centros públicos.
En 2024 se registró un récord en el número de personas en lista de espera para consultas — más de un millón de personas. Desde entonces, la situación apenas ha cambiado. Para muchos pacientes, acceder a la atención médica se ha convertido en una verdadera prueba. Arturo, por ejemplo, debe esperar medio año entre visitas al psiquiatra, y tiene citas con otros especialistas programadas para finales de 2025 e incluso para 2026. Señala que sufre problemas graves de salud como consecuencia del tratamiento y que recibir ayuda rápidamente es prácticamente imposible.
A pesar de que las autoridades regionales afirman que Madrid sigue liderando en rapidez de intervenciones quirúrgicas en comparación con otras regiones, el tiempo medio de espera también ha aumentado: de 59,7 días en 2019 a 65,4 días en 2025. Una situación similar se observa en los plazos de diagnóstico y consultas. Detrás de estas cifras hay historias reales, inquietudes y decepciones.
La cuestión sobre cómo se resolverán los problemas de acceso a la atención médica sigue sin respuesta. Por ahora, para muchos habitantes de la capital de España, esperar una cita médica se ha convertido en parte de la vida cotidiana.











