
En la Comunidad de Madrid ha estallado un sonado escándalo relacionado con la adjudicación de contratos públicos para obras y reformas en centros educativos. El foco está puesto en un exsubdirector del departamento de Educación Secundaria de la autonomía, quien ya en 2021 manifestó abiertamente su desacuerdo con el procedimiento de adjudicación de estos contratos. Su carta interna, enviada a sus colegas, se ha convertido en una prueba clave en la investigación que actualmente involucra a varios altos cargos.
En la carta, fechada en diciembre de 2021, el funcionario insistía en la necesidad de cumplir la legislación sobre contratación pública y se oponía rotundamente a realizar trabajos sin un concurso abierto. Afirmaba que ya en una reunión en otoño de ese mismo año advirtió a la dirección sobre posibles irregularidades. Sin embargo, su postura no fue atendida y los trabajos continuaron siguiendo el controvertido procedimiento.
Inicio de la investigación
La investigación comenzó después de que, en septiembre de 2023, dos centros educativos recibieran requerimientos de pago por parte de la empresa Virelec, de cuyos trabajos ni siquiera tenía conocimiento el organismo competente. Una auditoría reveló que la empresa recibió casi cuatro millones de euros mediante contratos adjudicados con irregularidades. Las autoridades regionales acudieron a los tribunales y varios funcionarios quedaron bajo investigación.
La investigación trata de determinar si los empleados actuaron por iniciativa propia o siguiendo órdenes de la dirección del Ministerio de Educación. La Fiscalía ya ha señalado la existencia de indicios de infracciones administrativas y penales, y el juez no descarta la posibilidad de abrir un caso por abuso de poder. Los auditores concluyeron que los contratos fueron divididos artificialmente para evitar el procedimiento obligatorio de licitación pública, lo que responsabiliza al Ministerio de Educación.
Desacuerdos en la dirección
El escándalo provocó graves desacuerdos entre figuras clave del gobierno regional. En particular, quedaron en el centro de la atención el exministro de Educación Enrique Ossorio y su adjunta Rocío Albert. El exsubdirector del departamento, que envió la carta de advertencia, sostiene que después de diciembre de 2021 no recibió ninguna información sobre las acciones posteriores y procuró mantenerse al margen de decisiones dudosas.
Por su parte, otro alto funcionario que también recibió la carta insiste en que no vio ningún indicio de irregularidades y que no dio instrucciones para realizar trabajos al margen de la ley. Afirma que todas sus actuaciones fueron completamente transparentes y se ajustaron a las normas establecidas.
Cartas internas y testimonios
Un elemento clave de la investigación fueron las comunicaciones internas entre los empleados del departamento de educación. Precisamente estos correos sirvieron como base para las acusaciones y llamaron la atención de los investigadores. En ellos se detallaban dudas sobre la legalidad de los contratos adjudicados y se hacían llamados al cumplimiento de todos los procedimientos.
A pesar de las advertencias internas, las obras de reparación y construcción en los centros educativos continuaron y los contratos se firmaron con la misma empresa. Esto generó preguntas no solo entre los auditores, sino también entre los representantes de la fiscalía, que ahora intentan esclarecer quién tomó las decisiones clave y por qué se ignoraron las señales internas de posibles irregularidades.
Reacción y consecuencias
El escándalo ya ha tenido graves consecuencias para varios funcionarios, algunos de los cuales han sido apartados de sus cargos o han dimitido. Las autoridades regionales insisten en que llevarán la investigación hasta el final y sancionarán a todos los responsables. Al mismo tiempo, dentro del gobierno continúan las discusiones sobre quién debe asumir la mayor responsabilidad por lo sucedido.
Mientras la investigación sigue en curso, en la sociedad continúan los debates sobre la transparencia en la contratación pública y la necesidad de endurecer el control sobre el gasto del presupuesto. Este caso ha sido un nuevo recordatorio de la importancia del control interno y de la responsabilidad de los funcionarios en todos los niveles.
RUSSPAIN.COM informa que José María Serrano ocupó el cargo de subdirector del departamento de educación secundaria en Madrid hasta su jubilación en 2025. Su nombre se hizo conocido para el público después de ser el primero en declarar públicamente sobre posibles irregularidades en el sistema de adjudicación de contratos públicos. La empresa Virelec, mencionada en la investigación, se especializa en obras y reformas para instituciones educativas. Las autoridades de Madrid continúan colaborando con la investigación y prometen total transparencia en el proceso.











