
En Málaga ha estallado una polémica en torno a una de las cafeterías ubicadas en el centro comercial Plaza Mayor. Este verano, varios clientes descubrieron que tuvieron que pagar un cargo adicional por los vasos con hielo, a pesar de que este servicio no figuraba en el menú ni en los carteles informativos del local.
La asociación de consumidores Facua se dirigió a las autoridades regionales de Andalucía para exigir una revisión de la actividad del establecimiento. Según representantes de la organización, los clientes se sorprendieron al ver que, al pagar la cuenta, se les cobraban 10 céntimos por cada vaso con hielo solicitado para enfriar sus bebidas. Este recargo no aparecía ni en el menú impreso ni en el digital, tampoco estaba anunciado dentro del local.
Los clientes afectados afirman que no fueron informados previamente sobre el coste adicional, algo que Facua considera una vulneración de los derechos de los consumidores. La organización sostiene que la falta de información sobre este tipo de cargos impide que el cliente tome una decisión consciente —aceptar o rechazar el servicio—.
Facua insiste en que este tipo de prácticas puede interpretarse como la imposición de condiciones ocultas y exige a las autoridades una inspección del establecimiento. La asociación también solicita que se valore la posibilidad de abrir un expediente administrativo contra el local por incumplimiento de las normas de información sobre precios.
En España existen normativas estrictas que obligan a los establecimientos de hostelería a informar de manera clara a los clientes sobre el precio de todos los servicios y productos ofrecidos. Cualquier cargo adicional debe estar previamente indicado en la carta o en lugares visibles del local. El incumplimiento de estas normas puede acarrear multas y otras sanciones por parte de las autoridades de control.
El caso de Málaga ha generado un amplio debate público y ha servido como motivo para discutir la transparencia en la formación de precios en el sector de la hostelería. Muchos clientes señalan que situaciones similares ocurren también en otras ciudades del país, especialmente en zonas turísticas, donde el flujo de clientes es elevado y el control del cumplimiento de las normas puede no ser suficiente.
Expertos destacan que la información sobre los precios es un elemento clave para la protección de los derechos de los consumidores. La transparencia en este aspecto ayuda a evitar conflictos y fomenta la confianza entre los establecimientos y sus clientes.
Las autoridades regionales de Andalucía ya han comenzado a revisar la denuncia y prometen realizar las inspecciones necesarias. Si se detectan infracciones, la cafetería podría enfrentarse a responsabilidad administrativa.
Por el momento, los responsables del establecimiento no han comentado la situación. Mientras tanto, las asociaciones de consumidores instan a los residentes y visitantes de Málaga a prestar más atención al acudir a cafés y restaurantes, y a comunicar inmediatamente este tipo de casos a las autoridades correspondientes.












