
En Maracena (Granada) crece un escándalo que podría cambiar la percepción de los vecinos sobre las autoridades locales. La investigación judicial contra el exalcalde, Julio Pérez Ortega, abarca no solo posibles irregularidades en el uso de fondos municipales, sino también cuestionamientos sobre la transparencia en la gestión. Según El País, los hechos investigados ocurrieron entre junio de 2023 y abril de 2024, periodo en el que Pérez Ortega ocupó la alcaldía.
El núcleo de las acusaciones apunta a que el exalcalde, según la investigación, utilizó fondos municipales para contratar un servicio online de informes económicos y patrimoniales. Durante esos meses se realizaron más de 90 consultas, incluyendo no solo a políticos en activo y anteriores, sino también a particulares sin relación con los asuntos oficiales del ayuntamiento. De acuerdo con El País, estos informes no se incorporaron a documentación oficial ni a procedimientos administrativos, lo que plantea dudas sobre la finalidad de esas búsquedas.
Detalles de la investigación
El importe total destinado a estas consultas ascendió a 2.375,65 euros. Las autoridades locales sostienen que el gasto carecía de justificación legal y que la información obtenida no se empleó en la gestión municipal. Además, el juzgado investiga otro episodio: Pérez Ortega contrató a un abogado para representar al municipio en el caso del secuestro de la exconcejala socialista Vanessa Romero, a pesar de que la justicia había denegado al ayuntamiento la posibilidad de actuar como acusación particular.
Según informa El País, la decisión de contratar a la abogada fue tomada personalmente por la exalcaldesa, sin realizar los informes jurídicos necesarios ni contar con la aprobación del concejo. La abogada de Madrid, Bárbara Royo, emitió una factura de 12 100 euros por la preparación de la estrategia y el análisis del caso, y posteriormente recibió el pago a pesar de que el tribunal rechazó la participación del ayuntamiento en el proceso. Estos hechos sustentan las acusaciones contra Pérez Ortega por abuso de cargo y uso indebido de fondos públicos.
Contexto político
La historia comenzó con un incidente en febrero de 2023, cuando Vanessa Romero fue secuestrada por el excompañero sentimental de la entonces alcaldesa socialista, Berta Linares. El caso tuvo amplia repercusión social y provocó una crisis política: tras las elecciones de mayo de 2023, los socialistas perdieron el control de la ciudad y el poder pasó al Partido Popular. Sin embargo, diez meses después, al no prosperar las investigaciones contra los socialistas, el PSOE regresó al gobierno municipal mediante una moción de censura.
El proceso judicial por el secuestro aún no ha finalizado y el principal sospechoso sigue a la espera de juicio. Mientras tanto, las nuevas acusaciones contra la exalcaldesa del Partido Popular aumentan la tensión en la vida política de Maracena. Según señala El País, el actual gobierno municipal puso en marcha una investigación, recopiló documentos y los remitió al juzgado.
Paralelismos y consecuencias
Una situación similar se observa en otros municipios de Andalucía. Por ejemplo, en la ciudad de Baza, también en la provincia de Granada, el Tribunal de Cuentas ha iniciado una investigación contra el actual alcalde del Partido Popular y tres de sus colegas. Se les acusa de compatibilizar cargos y de un posible perjuicio al presupuesto municipal superior a 345.000 euros. La denuncia fue presentada por el exalcalde socialista Manuel Gavilán García, que ahora ocupa un puesto en el ayuntamiento.
En España, estos casos llaman cada vez más la atención. Recordemos el proceso abierto en Madrid por las acusaciones contra un excomisario de policía, relacionado con la filtración de datos personales de una asesora del líder de Podemos. Este caso, como se detalla en el informe sobre los litigios en torno a Villarejo, también generó un amplio debate y puso en entredicho la transparencia de las instituciones públicas.
En los últimos años, en España han aumentado los casos en los que funcionarios municipales son investigados por gastos sospechosos o contratos poco claros. En 2025, varios municipios andaluces abrieron expedientes por el uso indebido de fondos para servicios jurídicos e informes de consultoría. Analistas señalan que estos procesos suelen provocar cambios de gobierno y refuerzan la demanda social de transparencia. Así, cada nueva investigación se convierte no solo en un asunto judicial, sino también político, con impacto en la confianza en las instituciones.












