
En la redacción del canal de televisión À Punt, que cubre toda la Comunidad Valenciana, reina tensión en los últimos días. El motivo es la publicación inesperada de una grabación de vídeo que podría desempeñar un papel decisivo en la investigación de la catastrófica inundación que costó la vida a cientos de personas. Este material tiene el potencial de poner en duda las declaraciones previas de las autoridades y cambiar la percepción pública de la tragedia.
La grabación, que ahora está en manos del público, fue realizada en el Centro de Coordinación de Emergencias (Cecopi) la tarde del 29 de octubre. Hasta hace poco, solo se emitían imágenes mudas, aprobadas por los servicios de emergencia para ilustrar las noticias. Sin embargo, ahora ha salido a la luz la versión completa con audio, donde se escuchan las instrucciones de la entonces responsable de Justicia e Interior, Salome Pradas. Ella dirigía las operaciones de Cecopi aquel día crítico.
La grabación recoge las deliberaciones sobre el aviso de emergencia a la población a través del sistema ES-Alert. Según la jueza encargada de la investigación, el mensaje se envió demasiado tarde y contenía errores. Por su parte, Pradas intentó atribuir la responsabilidad a los técnicos. Este detalle podría resultar clave en la causa por presunta negligencia y víctimas involuntarias.
El escándalo se agravó porque anteriormente los medios habían difundido una versión editada de la grabación, que beneficiaba a los funcionarios. El presidente de la autonomía, Carlos Mazón, incluso publicó en las redes sociales información basada en ese fragmento. Mientras tanto, el servicio meteorológico Aemet intentaba obtener la versión completa de la conversación. Sigue sin aclararse quién del personal de À Punt tuvo acceso al archivo y decidió filtrar la grabación íntegra. La dirección de la cadena ha iniciado una investigación interna y valora la posibilidad de acudir a los tribunales por la sustracción no autorizada del material.
Durante casi un año, decenas de empleados pudieron ver los archivos de vídeo. Muchos sabían de la existencia de la versión de audio, pero no se atrevían a hacerla pública. Ahora surge la cuestión de qué es más importante: la ética profesional o el interés público por conocer la verdad. Algunos piensan que la cadena podría haber ofrecido las imágenes a otros medios sin eliminar la pista de audio, si esta contenía información relevante.
En los últimos meses ha habido cambios en la dirección de À Punt, y el presidente de la corporación, Vicente Ordas, fue nombrado a iniciativa de los partidos PP y Vox tras la reforma de la ley sobre el nombramiento de directivos. Al mismo tiempo, el departamento de emergencias, responsable de la custodia de las grabaciones, no ha anunciado la apertura de una investigación interna sobre la filtración. Los representantes del departamento no comentan si hay una investigación en curso después de la denuncia de Aemet ante la fiscalía, lo que ya ha desembocado en procedimientos judiciales.
La publicación del video ha generado un intenso debate tanto en la comunidad profesional como entre los residentes de la región. Muchos señalan que À Punt anteriormente recibía altas calificaciones por su cobertura objetiva de los acontecimientos relacionados con la inundación. Sin embargo, ahora el canal de televisión se encuentra en el centro de un conflicto ético y jurídico que podría afectar la confianza en las instituciones oficiales y en los medios de comunicación.












