
La situación política en Extremadura está experimentando cambios rápidos: el Partido Popular avanza con firmeza hacia el liderazgo, aunque necesitará un pacto con Vox para formar mayoría. Según una reciente encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), María Guardiola obtiene el 30,9% de los votos, lo que le otorga una ventaja considerable sobre los socialistas. Además, el 46,2% de los habitantes de la región preferirían verla como presidenta.
La posición de los socialistas (PSOE) se ha debilitado notablemente. El candidato de este partido, Miguel Ángel Gallardo, solo cuenta con el 24% en intención de voto. Su cuota de apoyo es la más baja entre los principales aspirantes y su valoración personal ni siquiera alcanza la media. Al mismo tiempo, Guardiola es la única que recibe una valoración positiva entre los votantes extremeños.
Caída del PSOE y divisiones internas
Los resultados de la encuesta reflejan una grave crisis en el seno del partido socialista regional. El apoyo al PSOE ha descendido 16 puntos porcentuales respecto a las anteriores elecciones. En el partido persisten las disputas sobre la candidatura de Gallardo, envuelto en polémica por una investigación relacionada con el hermano de Pedro Sánchez. Muchos socialistas consideran un error apostar por un candidato marcado por este historial, lo que ha impactado negativamente en los resultados del sondeo.
Los escándalos y las disputas internas solo han aumentado el descontento entre los simpatizantes del partido. Según el estudio, solo el 26% de los habitantes de Extremadura querrían ver a Gallardo al frente de la región. Su índice de popularidad es incluso inferior al de la representante de Podemos, Irene de Miguel, que obtuvo 4,10 puntos frente a los 3,68 del socialista.
Vox se consolida
En medio del retroceso socialista, Vox empieza a ganar fuerza de forma notable. El partido liderado por Santiago Abascal casi ha duplicado sus resultados respecto a los anteriores comicios, alcanzando el 14,2% de los votos. Esto implica que, sin el apoyo de Vox, el Partido Popular no podrá formar una mayoría estable en el parlamento regional.
El candidato de Vox en Extremadura, Óscar Fernández, aún no goza de una popularidad amplia: solo el 13% de los encuestados preferiría verlo como presidente. Su valoración personal también permanece baja —3,6 puntos. Sin embargo, el crecimiento del respaldo a su partido lo convierte en un actor clave en las futuras negociaciones para formar coaliciones.
Perspectivas de formación de gobierno
Según la encuesta, el Partido Popular mantiene el liderazgo, pero no puede aspirar a gobernar la región en solitario. Para alcanzar la mayoría, María Guardiola necesitará el apoyo de Vox, lo que podría complicar las negociaciones debido a las diferencias entre ambos partidos. En el pasado, fue precisamente la falta de acuerdo sobre el presupuesto lo que provocó elecciones anticipadas en Extremadura.
El escenario en el que PP y Vox unan fuerzas se vuelve cada vez más probable. Sin embargo, aún queda la incógnita de si lograrán llegar a un acuerdo y evitar nuevas crisis políticas. En cualquier caso, los resultados de la encuesta muestran claramente que el panorama político de la región está experimentando cambios significativos y que los votantes optan cada vez más por nuevas alianzas.












