
En España estalla un escándalo en torno a la donación de esperma: se ha descubierto que decenas de niños fueron concebidos utilizando material genético de un donante portador de una peligrosa mutación genética. Se trata de un hombre cuyas muestras de esperma se distribuyeron por toda Europa y, solo en España, al menos 35 niños nacieron gracias a ellas. Algunos de estos menores ya enfrentan graves problemas de salud.
El donante, identificado con el número 7069, comenzó a donar esperma en Copenhague en 2005. En ese momento, los exámenes médicos estándar no detectaron ninguna anomalía. Sin embargo, años después, se descubrió que era portador de la mutación TP53, relacionada con el síndrome de Li-Fraumeni, una enfermedad hereditaria rara que incrementa considerablemente el riesgo de desarrollar diversos tipos de cáncer en los descendientes.
Rastro en España
En España, cuatro clínicas adquirieron el material biológico de este donante. Según los datos oficiales, con él se concibieron 35 niños: diez nacieron en familias españolas y el resto en mujeres extranjeras que viajaron al país para someterse al procedimiento. La legislación española limita el número de familias que pueden utilizar el esperma de un mismo donante, pero en este caso se superó el máximo permitido.
Tres de los niños nacidos en España ya han resultado positivos para la peligrosa mutación. Según los médicos, uno de ellos ya está enfermo. Los padres exigen explicaciones y un mayor control sobre la actividad de los bancos de donantes.
Impacto europeo
El problema no se limita solo a España. En total, casi 200 niños han nacido en toda Europa de este donante. El mayor número de casos se ha registrado en Países Bajos y Bélgica, donde también se han superado los límites nacionales respecto al número de familias que pueden utilizar el material biológico de una misma persona. En algunos países, como Grecia, el número exacto de niños aún se desconoce, pero ya se ha confirmado la presencia de la mutación en varios menores.
En Alemania, Irlanda, Polonia y otros países también se usaron muestras de este donante, aunque la cantidad de niños concebidos allí es considerablemente menor. En algunos casos, a los menores ya se les han diagnosticado enfermedades oncológicas, lo que genera preocupación entre especialistas y padres.
Vacíos en la regulación
El escándalo ha puesto de manifiesto graves deficiencias en la regulación internacional de la donación de esperma. A pesar de la existencia de restricciones nacionales, la ausencia de un sistema unificado de control e intercambio de información entre países permitió que un mismo donante fuera utilizado por decenas de clínicas en toda Europa. Representantes de los bancos de donantes admiten que no siempre recibían información completa por parte de las clínicas y señalan un aumento del llamado ‘turismo de fertilidad’, en el que mujeres viajan al extranjero para someterse a estos procedimientos.
Como resultado, muchas familias se han encontrado en una situación en la que sus hijos están en riesgo de desarrollar enfermedades graves, sobre las cuales nadie les había advertido. Actualmente, se debate la necesidad de crear una base de datos europea de donantes y endurecer el control sobre las actividades de las clínicas.
Reacción y consecuencias
En Bélgica ya se ha abierto una investigación contra una de las mayores clínicas que utilizaba el esperma de este donante. En otros países también se estudian medidas para endurecer la legislación. Los padres exigen transparencia e información sobre todos los posibles riesgos asociados al material de donantes.
En España, la situación ha generado un amplio debate público. Se discute la necesidad de revisar las normativas vigentes e introducir controles adicionales a los donantes. Muchas familias que se han visto afectadas por este problema se están organizando para defender los derechos y la salud de sus hijos.
Por si no lo sabía, el European Sperm Bank es uno de los mayores proveedores de biomaterial donado del mundo. La empresa opera desde 2004 y colabora con decenas de clínicas en toda Europa. En los últimos años, el banco ha sido objeto de numerosas críticas por el insuficiente control sobre la calidad y seguridad de las muestras de los donantes. Tras detectarse casos de transmisión de la peligrosa mutación TP53, el banco anunció una revisión de sus procedimientos y el endurecimiento de los requisitos para los donantes.












