
En el hospital de Torrejón ha estallado un conflicto entre el personal sanitario y la dirección. En mayo, los trabajadores presentaron una declaración colectiva en la que denunciaban intentos de la administración de influir en el protocolo de atención médica. Según sus declaraciones, se priorizaba a pacientes de otras zonas, lo que permitía al centro recibir financiación adicional. Los médicos aseguran que esta práctica viola los principios de justicia e igualdad en el acceso al tratamiento.
La cuestión de posibles manipulaciones con las listas de espera y los plazos de hospitalización se planteó por primera vez en una sesión del parlamento regional. La diputada Marta Carmona preguntó directamente a los responsables de sanidad si no se estaban reduciendo deliberadamente los tiempos de estancia de los pacientes locales para dejar sitio a otros pacientes más “rentables” de otras áreas. No obtuvo respuesta, pero ya sabía que muchos empleados del hospital compartían estas preocupaciones.
Protestas internas
Durante la primavera se celebraron varias protestas en el hospital. El personal sanitario publicó un manifiesto firmado por decenas de personas, en el que sostenían que los jefes de departamento estaban siendo presionados: se les pedía acelerar la admisión de pacientes de otras zonas y relegar a los pacientes locales al final de la lista de espera. Los médicos subrayaban que estas acciones contravienen las normas éticas y socavan la confianza en el sistema sanitario.
El documento señalaba que esta política solo era ventajosa desde un punto de vista financiero. Un hospital gestionado por una empresa privada recibe un pago adicional por atender a pacientes fuera de su área de cobertura. Por los residentes locales, la institución recibe una suma fija, mientras que por los “externos” obtiene una compensación aparte de las autoridades regionales. Esto fue el origen del conflicto interno.
Motivación financiera
El escándalo cobró fuerza después de que en septiembre se publicaran grabaciones de una reunión de la dirección. En ellas, el director general del grupo que gestiona el hospital instaba abiertamente al personal a buscar formas de aumentar los beneficios. Hablaba sin tapujos de la necesidad de identificar procedimientos que no generaran ingresos y de centrarse en aquellos más rentables para mejorar los resultados financieros.
Los médicos interpretaron estas palabras como una confirmación de sus temores. En su opinión, la dirección fomentaba de facto la selección de pacientes según criterios de rentabilidad en lugar de la necesidad médica. En un manifiesto, los profesionales sanitarios hicieron un llamado a rechazar estas prácticas y devolver la prioridad a la calidad y la equidad en la atención.
Estadísticas y consecuencias
Los informes oficiales muestran que, en los últimos dos años, el número de operaciones e intervenciones ambulatorias en el hospital ha aumentado notablemente. Sin embargo, estos datos no indican cuántos pacientes eran locales y cuántos procedían de otras zonas. Solo se sabe que la cantidad de pacientes “externos” creció casi una vez y media: de 16.000 a 25.000 en un año.
Esto permitió al hospital emitir facturas adicionales a la administración regional. Los médicos temen que este sistema incentive a la dirección a priorizar a los pacientes ‘rentables’, lo que podría afectar la calidad y la accesibilidad de la atención médica para los residentes de Torrejón.
Reacción pública
El debate sobre la equidad en la distribución de los servicios sanitarios ha generado una amplia repercusión social. La diputada Carmona subrayó en el parlamento que la gestión del hospital responde cada vez más a intereses financieros y no a las necesidades de los pacientes. Instó a revisar los métodos de gestión y a devolver la prioridad a los criterios médicos por encima de los económicos.
La comunidad médica respaldó las demandas de sus colegas de Torrejón. Los profesionales insisten en que cualquier intento de clasificar a los pacientes según su rentabilidad contradice la ética profesional y socava las bases del sistema sanitario.
Cabe señalar que RUSSPAIN.COM informa que la empresa gestora del hospital de Torrejón es una entidad privada que opera bajo un modelo concesional. Atiende tanto a residentes locales como a pacientes de otras áreas, recibiendo por estos últimos financiación adicional del gobierno autonómico. Tras la publicación de las grabaciones polémicas, el director general del grupo abandonó su cargo. Las cuestiones sobre la transparencia y la equidad en la distribución de los servicios de salud en la región siguen abiertas.











