
En España vuelve a sonar el nombre de Julio Iglesias, pero esta vez no por sus logros musicales. Una historia que comenzó con graves acusaciones contra el cantante ha dado un giro inesperado: la Fiscalía de la Audiencia Nacional ha decidido archivar la investigación en un caso en el que estaban implicadas dos exempleadas del artista. Las mujeres afirmaban haber sido víctimas de acoso sexual, explotación y otras graves violaciones durante su trabajo en las residencias de Iglesias fuera de España.
El escándalo estalló después de que en enero de 2026 los medios revelaran detalles de una investigación de varios años, durante la cual dos exempleadas de República Dominicana y Bahamas acusaron al célebre español de varios delitos graves. Según relataron, los hechos tuvieron lugar entre enero y octubre de 2021, cuando trabajaban en las casas del cantante en Punta Cana y Lyford Cay. Las mujeres denunciaron acoso sexual, coacción laboral, humillaciones y también vulneraciones de sus derechos laborales.
Dudas sobre la jurisdicción
Sin embargo, la Fiscalía española dejó claro rápidamente que los tribunales locales no tienen competencia para abordar este asunto. En el comunicado oficial se señala que ni las supuestas víctimas ni el investigado son residentes en España, y que los propios incidentes ocurrieron en el extranjero. Además, el documento subraya que la investigación de este tipo de delitos debe realizarse en los países donde, presuntamente, ocurrieron los hechos.
El organismo se remite a la postura del Tribunal Supremo, que ha señalado en varias ocasiones que, si no existen vínculos sustanciales entre España y el incidente, las autoridades locales no pueden intervenir. Especialmente si se trata de ciudadanos de otros países que no residen en el territorio nacional y si la investigación correspondiente ya está en marcha o puede iniciarse en la jurisdicción competente.
Acusaciones y defensa
En el centro de la atención no solo estuvieron las declaraciones de las exempleadas, sino también la reacción del propio Julio Iglesias. Tras varios días de silencio, el cantante hizo un desmentido público de todas las acusaciones, afirmando su inocencia. Poco después, publicó fragmentos de correspondencia personal con las demandantes, intentando demostrar que no existía conflicto y subrayando que la relación con ellas fue exclusivamente profesional.
Тем временем адвокаты женщин настаивали: собранные ими доказательства и свидетельства могут указывать на целый ряд преступлений, включая торговлю людьми, принуждение к труду, сексуальные домогательства и нанесение телесных повреждений. К делу подключились правозащитные организации, которые сопровождали процесс и добились для своих подопечных статуса защищённых свидетельниц.
Reacción y consecuencias
Mientras la opinión pública debatía los detalles del escándalo, el abogado de Iglesias solicitó a la fiscalía que declarara la incompetencia de las autoridades españolas. También pidió copias de todos los documentos del caso, argumentando que la información de la investigación ya era conocida por terceros. Como resultado, tras varias semanas de deliberaciones, la fiscalía cerró oficialmente el caso, alegando la imposibilidad de tramitarlo en España.
La decisión provocó una oleada de emociones entre defensores de derechos humanos y ciudadanos de a pie. Algunos creen que el caso se archivó de forma prematura; otros están convencidos de que la investigación debe continuar, aunque sea en otros países. El propio cantante, a pesar de la ola de críticas, sigue insistiendo en su inocencia y está dispuesto a defender su reputación hasta el final.












