
El exfutbolista Jota Peleteiro decidió aclarar públicamente la situación de su sonado divorcio con la modelo Jessica Bueno, apareciendo en el plató del programa televisivo «¡De Viernes!». Su relación, que duró nueve años y de la que nacieron dos hijos, terminó en 2022, aunque las repercusiones de la ruptura aún siguen generando interés público. Las especulaciones se han centrado principalmente en los desacuerdos económicos y los procesos legales relacionados con la manutención de los hijos. El deportista, finalmente, rompió su silencio para aclarar todos los detalles.
Una relación que en su momento parecía perfecta se transformó, tras la separación, en una auténtica batalla legal. Peleteiro no ocultó que este periodo fue extremadamente difícil para ambas partes. Reconoció que recurrir a los tribunales al principio solo agravó el conflicto. «Cuando la justicia interviene, ambas partes se sienten más vulnerables y dolidas. Esas primeras batallas, por decirlo de alguna manera, lo complicaron todo mucho más para nosotros», compartió durante la emisión.
A pesar de la hostilidad inicial, los ex cónyuges lograron encontrar fuerzas para dialogar. Según Jota, alcanzaron un acuerdo de principios incluso antes del inicio de la vista principal. «Considero que este acuerdo al que hemos llegado era necesario para que todos pudiéramos tranquilizarnos un poco», explicó. Esto permitió evitar una mayor escalada, aunque el proceso legal en sí no se detuvo por completo. Peleteiro precisó que, si bien Jessica retiró su demanda inicial, el caso es de carácter penal, por lo que la fiscalía continúa su trabajo según lo establecido.
Uno de los temas más debatidos fue la cuantía de la pensión alimenticia. El deportista aclaró los detalles del acuerdo económico, sobre el que tanto se había escrito en la prensa. Confirmó que el convenio cubre los gastos de la educación de los hijos, pero la suma final fue ajustada. «El caso es que ya no asisten al mismo colegio de antes, por eso la cantidad cambió», explicó, sin revelar la cifra exacta, aunque indicó que abona 2.000 euros mensuales. Según él, este compromiso satisfizo a ambas partes y se alcanzó de manera voluntaria.
La separación, que al principio la pareja intentó presentar como amistosa, en realidad ocultaba numerosos problemas. Con el tiempo, se supo que una de las causas principales del fracaso matrimonial fue la infidelidad por parte del futbolista, algo que finalmente reconoció públicamente. A esto se sumaron los desacuerdos acumulados a lo largo de los años de convivencia y la comprensión mutua de que sus caminos se habían separado. Ya no avanzaban en la misma dirección y la ruptura se volvió inevitable.
Tres años después del divorcio, Jota y Jessica mantienen el contacto únicamente por el bienestar de sus hijos. Las cuestiones relacionadas con su crianza, educación y manutención siguen requiriendo decisiones conjuntas. Por el tono de las declaraciones de Peleteiro, parece que lograron superar los momentos más tensos en su comunicación y la situación actual es mucho más tranquila que en el punto álgido del conflicto.
Por cierto, José Ignacio Peleteiro Ramallo, más conocido como Jota Peleteiro, se formó en las categorías inferiores del club «Celta». Durante su carrera jugó en equipos españoles como «Eibar» y «Alavés», así como en los ingleses «Brentford» y «Aston Villa». En 2021, de manera inesperada, se retiró del fútbol profesional a los 30 años para dedicarse al mundo empresarial. Jessica Bueno saltó a la fama en 2009 al representar a Sevilla en el certamen «Miss España». Posteriormente, participó en el popular reality show «Supervivientes» y mantuvo una mediática relación con Kiko Rivera, hijo de la cantante Isabel Pantoja, con quien también tuvo un hijo.












