
En los últimos años, España ha experimentado un notable aumento en la cantidad de vehículos abandonados en calles y zonas privadas. Según datos de organismos especializados, actualmente hay alrededor de 76.000 coches de este tipo en todo el país. De ellos, aproximadamente 50.000 se encuentran en aparcamientos públicos, otros 6.000 en talleres o parkings compartidos, y unos 20.000 en propiedades privadas, incluyendo garajes, centros comerciales y complejos residenciales.
Por «vehículo abandonado» se entiende aquel que permanece inmóvil durante largos periodos tanto en espacios públicos como en estacionamientos privados. Las autoridades señalan que esta situación genera molestias para los vecinos y propietarios, y puede provocar problemas medioambientales y legales.
Como respuesta al creciente problema, la Dirección General de Tráfico (DGT) publicó a finales de septiembre de 2022 una nueva instrucción que amplía los motivos para retirar este tipo de vehículos. Ahora, el procedimiento de retirada se aplica no solo a vías públicas, sino también a terrenos privados. Esto permite agilizar el traslado de los vehículos a centros especializados para su reciclaje o despiece.
Para iniciar el procedimiento de retirada de un vehículo, es necesario aportar pruebas de su abandono. Normalmente, esto se confirma mediante una declaración ante notario y un certificado del administrador de la comunidad o del edificio. Tras la presentación de los documentos, la administración notifica al propietario del vehículo sobre la próxima retirada. El plazo aproximado para reclamarlo es de un mes. Si durante este tiempo el propietario no presenta la documentación del coche, el proceso de retirada se activa automáticamente.
Es importante tener en cuenta que dejar un vehículo sin supervisión en la vía pública u otros lugares se considera una infracción grave. Esto conlleva multas de entre 751 y 1500 euros. Para evitar sanciones, se recomienda dar de baja el coche de manera temporal o definitiva a tiempo.












