
En el primer semestre de 2025, España consolidó su posición de liderazgo en el sector de la construcción en Europa. Según los últimos datos, en junio el volumen de la construcción en el país aumentó un 31,4% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta cifra fue la más alta entre todos los Estados miembros de la Unión Europea.
En general, la actividad constructora en la UE creció un 1,9% en junio, y en la eurozona, un 1,7%. El mayor impulso vino de la construcción de nuevos edificios, con un incremento del 3,9%. Las obras especializadas aumentaron un 1,5%, y la ingeniería civil, un 1,3%. En la eurozona, la ingeniería civil mostró un crecimiento aún mayor, del 2,9%.
Después de España, los mayores aumentos en el sector de la construcción se registraron en Chequia, con un 14%, y Eslovaquia, con un 9,8%. Mientras tanto, grandes economías como Francia y Alemania experimentaron una reducción en los volúmenes de obra: en Francia, la caída fue del 5,1% y en Alemania, del 2,5%.
Durante los primeros seis meses de 2025, España ocupó en cuatro ocasiones el primer lugar en el crecimiento del sector de la construcción entre los países de la UE. El salto más destacado se produjo en abril, cuando el volumen de construcción aumentó un 47,2% de forma inmediata.
Sin embargo, a pesar de los impresionantes resultados anuales, en junio España registró el mayor descenso mensual entre los países de la Unión Europea. En comparación con mayo, el volumen de la construcción en el país disminuyó un 5,6%. Por ejemplo, en Eslovaquia, Rumanía y Polonia se observó un crecimiento en el mismo periodo: 5,3%, 4,5% y 3,2% respectivamente. Entre los países que también registraron descensos se encuentran Hungría y Eslovenia.
En general, la actividad constructora en la eurozona cayó un 0,8% en junio respecto a mayo, y en la UE — un 0,5%. Sin embargo, al término del primer semestre, España sigue siendo el líder indiscutible en ritmo de crecimiento del sector de la construcción, lo que la destaca frente a otros países europeos.
Los expertos atribuyen el éxito de España al activo desarrollo de la construcción residencial y a la ejecución de grandes proyectos de infraestructura. Además, la dinámica del mercado se ha visto influida por inversiones en la modernización del entorno urbano y el aumento de la demanda de nuevas propiedades inmobiliarias.
Mientras España muestra un crecimiento sostenido, otras principales economías europeas enfrentan dificultades relacionadas con la desaceleración del sector de la construcción y la reducción de la demanda. Esto subraya la singularidad de la situación en el mercado español y su importancia para toda la industria de la construcción de la región.












