
España ha expresado oficialmente su aprobación a la decisión del Consejo de Seguridad de la ONU, que por primera vez respaldó el plan marroquí para otorgar autonomía al Sáhara Occidental. Este hecho quedó reflejado en una declaración conjunta tras la duodécima cumbre de alto nivel entre representantes de España y Marruecos, celebrada en Madrid. Durante las negociaciones, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su homólogo marroquí, Aziz Ajanuch, confirmaron que consideran la autonomía bajo soberanía marroquí como la opción más realista para resolver el prolongado conflicto en torno a la antigua colonia española.
En el documento acordado por ambos gobiernos, Madrid reiteró su postura, expresada por primera vez en 2022. En aquel entonces, las autoridades españolas calificaron la iniciativa marroquí como la base más seria y viable para alcanzar un compromiso. Ahora, España respalda oficialmente la resolución de la ONU que aboga por negociaciones basadas en el plan de autonomía propuesto por Marruecos. El objetivo es encontrar una solución justa y duradera, aceptable para todas las partes del conflicto.
Desacuerdos dentro del gobierno
Sin embargo, no todos en el gabinete español apoyan esta línea. Los representantes de Sumar, que defienden mantener la neutralidad sobre el Sáhara, rechazaron participar en las negociaciones. La vicepresidenta Yolanda Díaz declaró públicamente que España no debe ceder ni un centímetro del territorio saharaui y publicó en redes sociales un vídeo leyendo un poema de un autor saharaui, concluyéndolo con un lema a favor de la libertad del Sáhara.
A pesar de la brevedad del encuentro —duró menos de tres horas— ambas partes aprobaron un amplio comunicado conjunto de 119 puntos y firmaron 14 acuerdos no vinculantes. El texto no menciona explícitamente a Ceuta y Melilla, pero sí destaca los avances en la apertura de aduanas comerciales entre Marruecos y estos enclaves españoles del norte de África. Ambos gobiernos manifestaron su satisfacción por la puesta en marcha del apartado de la hoja de ruta bilateral que contempla la normalización del tránsito de personas y mercancías, así como un mayor control en las fronteras terrestres y marítimas. La única frontera terrestre entre los dos países es justamente la de Ceuta y Melilla.
Aspectos económicos y sociales
Sin embargo, los representantes empresariales de Ceuta y Melilla no comparten el optimismo de las autoridades. Según explican, pese a la apertura formal de las aduanas en febrero, las restricciones impuestas por Marruecos hacen prácticamente imposible su funcionamiento. Esto genera descontento entre los empresarios, que esperaban un repunte en el comercio y la cooperación económica.
En una declaración conjunta, también se destaca que las relaciones entre España y Marruecos han alcanzado el nivel más alto de su historia. Se presta especial atención a la cooperación en la lucha contra la migración ilegal. Madrid y Rabat calificaron su colaboración en este ámbito como ejemplar y prometieron trabajar juntos para combatir el racismo, la xenofobia y la discriminación, así como luchar contra la incitación al odio.
La diáspora marroquí en España
La parte española destacó por separado el aporte de la comunidad marroquí, que representa el colectivo extranjero más numeroso en el país. Más de 350.000 marroquíes trabajan legalmente y cotizan al sistema de la seguridad social. Las autoridades consideran esto un ejemplo de cómo la estrecha colaboración entre ambos países contribuye al bienestar común y al desarrollo.
Cabe recordar que Pedro Sánchez ocupa el cargo de presidente del Gobierno de España desde 2018 y ha subrayado en varias ocasiones la importancia de la asociación estratégica con Marruecos. Por su parte, Aziz Akhannouch lidera el Gobierno marroquí desde 2021 y es considerado uno de los políticos más influyentes del país. Ambos líderes impulsan activamente la idea de un mayor acercamiento entre ambos Estados, a pesar de las diferencias existentes en cuestiones como el estatus del Sahara y las relaciones económicas bilaterales.












